A propósito de septiembre (en octubre)

5 Oct

Con un mes de margen para respetar la publicación en papel, aquí está mi artículo de Nuestro Tiempo, más extemporáneo que nunca.

Aunque la concepción cristiana y occidental de la historia sea lineal y no cíclica, la naturaleza y la organización humana del tiempo -con su orden, con sus repeticiones periódicas- nos permiten apoyarnos en el terreno conocido del hábito y levantar desde ese humus el edificio de lo porvenir. Afortunadamente no somos Funes el Memorioso de Borges. Ni tampoco Bill Murray atrapado en el Día de la Marmota.

Septiembre, es, junto con enero, un mes de propósitos, iguales y distintos a los de otros septiembres de nuestra vida. Un tiempo que huele a madera de lápices alpino sin estrenar, a gomas Milán, a uniforme de colegio y a plástico nuevo; olores que se superponen a otros aromas felices e impregnados ya de toda la melancolía del ropero: el de la hierba caliente, el olor a salitre y a bronceador.

“El final del verano llegó y tú partirás”, como decía la rancia canción. Atrás queda, paradójicamente corto y largo a un tiempo -como todos los estíos que se precien- corto de descanso y largo de pereza. Un verano de tintes berlanguianos –con Marbella por Villar del Río y Mr. Obama por Mr. Marshall-, de altísimas temperaturas en todos los aspectos y con muchos toros por torear en la arena económica y política. “Gracias por elegir Marbella”.

Donde de niños decíamos: este año no pintarrajearé en los libros, mejoraré la letra de mi cuaderno, haré los deberes a tiempo, hoy prometemos: me ocuparé más de los míos, cumpliré mejor mi trabajo, venceré tal defecto, alcanzaré tal virtud, ahorraré más, me mantendré en forma o reformaré el cuarto de baño.

Parece como si todas esas cosas tuvieran la virtud de convertirnos como por ensalmo en mejores personas, como si sólo por el hecho de formularlas pudiéramos cumplirlas ya. Sabemos por experiencia que no es tan sencillo, que si los proyectos son nuevos o han sido renovados, quienes llevamos la mochila al hombro somos, como poco, más viejos, cínicos y resabiados que el año pasado por estas fechas. Pero cuánto necesitamos tener la oportunidad y unas cuantas ocasiones al año para intentarlo y quizá para empezar a conseguirlo.

Yo renuevo en estos días algunas pocas ilusiones: disfrutar más con la familia, dedicar tiempo a los amigos, mejorar mi entorno próximo ya que no tengo el poder ni probablemente la capacidad de cambiar todo lo que no me agrada, distinguir lo urgente de lo importante, encontrar fuentes de inspiración para mi trabajo, lanzarme a nuevos proyectos, leer unos cuantos libros necesarios y ver unas cuantas películas esenciales, viajar más, conocer mi ciudad, hacer algunos cursos útiles, practicar deporte, comer sano, retomar los idiomas.

No espero que mejore la economía, cuya tendencia es continuar cuesta abajo y sin frenos, según auguran los analistas y pronostican el regreso de las faldas largas a las pasarelas de moda y el incremento en la venta de barras de labios; ni tampoco que varíen sus efectos sobre nuestra vida laboral y nuestra cesta de la compra. Seremos más pobres pero no necesariamente menos felices.

Hay algo que supone todo un reto en épocas como la presente, algo que sólo a nosotros pertenece, que no puede supeditarse a las seguridades externas ni al bienestar, que no debe regalarnos ningún mercachifle pero que tampoco nadie nos puede arrebatar si nosotros no nos dejamos, aunque se empeñara en encerrarnos en un campo de concentración –no lo digo yo, lo dice Viktor Frankl-: nuestra libertad interior. Sin miedo a perder. Quien ha perdido todo ya sólo puede empezar a ganar.

Que donde dice: “prohibida la entrada a perros y judíos”, nosotros, como interpreta el personaje de Roberto Benigni en “La vida es bella” a su hijo, leamos: “prohibida la entrada a arañas y visigodos”. Sin ingenuidades.

Hagámoslo ahora, este mes de septiembre, en que aún tenemos la esperanza por estrenar y la ilusión por desenvolver. “¡Hemos ganado 1000 puntos! ¡Un carro blindado, es para morirse de risa!”. “Buenos días, princesa”.

Anuncios

5 comentarios to “A propósito de septiembre (en octubre)”

  1. Jean Carlos Portillo Viscarra octubre 5, 2010 a 14:00 #

    “Qué belleza” (expresión típica salvadoreña). Gracias por ese optimismo. Acá en el país, los colegiales está a punto de terminar sus clases, por lo que también es tiempo de propósitos, metas, sueños e ideales: “mejoraré mi inglés”, “aprovecharé el tiempo”, “haré deporte”, “escribiré”, “tomaré clases de pintura”, “tomaré clases de cocina”, “tomaré clases de piano”, etc… sólo el tiempo dirá si se quedaron en eso, en propósitos o si se llevaron a la vida. Esperemos que mejor sea lo segundo, que no lo primero…

  2. batiscafo octubre 6, 2010 a 14:00 #

    Jean Carlos, ¡muchas gracias! No me deja de sorprender que estemos tan cerca en lo virtual (a un click) y tan lejos en lo real, que en unos sitios andemos por los umbrales del invierno y en otros por los del verano.

  3. maria daguerre octubre 6, 2010 a 14:00 #

    precioso, gracias por publicarlo.
    Mis propósitos se han convertido en objetos de mi hogar-portatil, como el minipeine que llevo en el bolso, la pulserita que me pongo hasta que desaparece y vuelve a aparecer dos años más tarde en el bolsillo de un abrigo, o las fotos desfasadas de los sobrinos.
    Mis ilusiones viven conmigo, a veces visibles, otras en estado latente. Algunas llevan a mi lado mucho tiempo, otras las olvido hasta que vuelven a reaparecer e incluso unas poquitas se realizan. Entre estas últimas, el ir al gimnasio¡¡

  4. AnaCó octubre 19, 2010 a 14:00 #

    Pedazo de columna!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: