Palmerosofía. Supervivientes (II)

24 Ago

Por sugestión colectiva habíamos hecho de ella una palmera idealista. Una copa desmochada suspendida del aire sin tronco correspondiente, como la enigmática sonrisa del gato de Alicia. Una palmera kantiana y autosuficiente.

Todo porque aquel bosque que dejaron crecer los vecinos nos impedía ver el árbol.

Después de talarlo, hemos descubierto que tenemos una palmera realista, con su tronco esbelto y bien anclado a tierra. Ahora cumple su función de flanquear y dar profundidad y empaque a la entrada de nuestra casa. A pesar del calor.

Tiene su importancia. No en vano, es la única palmera del paseo que nos toca.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: