Babel

21 Feb

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Por fin, después de tres intentos fallidos, vi Babel. Y siento decir que el film de González Iñárritu me dejó confusa como los habitantes de la torre veterotestamentaria.

No por el hecho de que ya conociera su estructura o porque oír tantos comentarios elogiosos alimentara mi idealización de la cinta, aunque supongo que estos factores tendrán su peso, sino porque no logró ni convencerme ni implicarme, que es lo primero que le pido a un largometraje de ficción. Me gustó como reportaje, como documental, como experimento de laboratorio, pero no como película. 

El film me dejó fría como un témpano y eso que iba equipada con ilusión de un año. Inicialmente me atrajo el arranque en el desierto de Marruecos -la historia de los niños marroquíes me parece la más sólida de todas-, pero en seguida se apoderó de mí una curiosidad de entomólogo de la que ya no me pude desprender hasta el momento en que Brad Pitt le enseña la foto de su familia al conductor del autobús, que es cuando se anudan explícitamente las cuatro líneas argumentales y la película se encamina hacia su desenlace. 

Me pareció que el guión daba traspiés, que las historias tenían distinta densidad, menor la de la niñera mejicana y la de la chica sordomuda japonesa, lo que desequilibraba la narración; que Brad Pitt y Cate Blanchett estaban de más; y la solución no me convenció, por previsible y por poco rematada, sobre todo en la historia nipona con un final abierto a múltiples interpretaciones.

Valoré, no obstante su originalidad, el mensaje sobre los riesgos del multiculturalismo (el efecto mariposa), la crítica a la deshumanización del primer mundo, el choque entre la opulencia de éste y la miseria de las zonas más pobres del planeta, entre la soledad de acero de Japón y la sensualidad y calidez mejicanas; la fragilidad humana, la inseguridad, la incomunicación, lo fácil que es sembrar el pánico planetario. Consideré que los contrastes cumplían su función gracias a una cuidada fotografía, y en especial me gustaron la ambientación trepidante de la discoteca japonesa, casi todos los escenarios marroquíes y el realismo mágico de las ropas festivas de la niñera en pleno erial mejicano. 

Pero, como digo, la vi desde fuera y si algo me inquietó fue el hecho de contemplar a unos personajes abocados al drama por errores menudos e interconectados, personajes con miserias pero sin mala voluntad, algunos de los cuales encuentran la felicidad –los del primer mundo- mientras que otros, los parias, mascan la tragedia.  

Quizá sea éste uno de los mensajes fundamentales, pero yo no pude evitar compararla con Crash, una película de estructura similar en la que llegué a confraternizar con unos personajes, quizá más culpables que los de Babel, pero a quienes se da la posibilidad de redimir sus pecados.    

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13 comentarios to “Babel”

  1. Enrique febrero 22, 2008 a 14:00 #

    Amén

  2. Carlos RM febrero 22, 2008 a 14:00 #

    Has explicado con palabras la inquietud que sentí al ver Babel, una película diferente (ya sé que no es sinónimo de bueno). Por lo que no paso es por eso de que Cate Blanchett estaba de más: eso no.

  3. batiscafo febrero 22, 2008 a 14:00 #

    Ja, ja. Carlos, no me negarás al menos que desequilibra el conjunto.

    Y Enrique, Amén, Amén… No pretendo que “sea así”, como un artículo de fe, es una opinión. Reconozco que tengo ganas de debate.

  4. Agus febrero 23, 2008 a 14:00 #

    Pues a mí Crash me parece una película muy inferior a Babel, que me parece sencillamente una de las mejores películas en mucho tiempo.

    Ya dije algo aquí.

    Si no te implicó, no hay mucho que discutir, entra dentro de lo subjetivo. A mí si me implicó, totalmente. Me dejó hecho pedazos.

    No comparto que el guión dé traspiés. Me parece una máquina perfecta.

    No comparto que las historias de la mejicana y de la niña japonesa sean menos densas. Todas las historias son de una potencia emocional abrumadora.

    La de la mejicana me parece riquísima. Iñárritu, además, me mete dentro de la boda de su hijo, estoy ahí. Me alucina ver lo felices que son en la boda, con qué “poco” se conforman. Y más en comparación con los turistasamericanos, con su viaje exótico y su infelicidad de pareja.

    Y la de la japonesa es brutal. Quizá una de las que más nos afecta como occidentales prósperos.

    No comparto que Cate Blanchett y Brad Pitt estén de más.

    No comparto que la solución sea poco rematada. Y yo desde luego no las preví. Si por poco rematada te refieres a que las deja abiertas, entonces no tengo nada que discutir. Me gusta de la peli que sugiera, que no pretenda dar respuestas cerradas, que me trate como a un espectador listo.

    Creo que te equivocas al decir que Iñárritu habla de los riesgos del multiculturalismo. Al revés, dice que el problema no es que hablemos idiomas diferentes (hasta seis en la película: inglés, español, marroquí, japonés, francés, lenguaje de signos), sino el no querer entendernos, la desconfianza mutua.

    ¿Os habéis fijado que todas las historias acaban con un abrazo (en el caso de Cate y Brad, antes dle final, cuando ella orina)?

  5. Agus febrero 23, 2008 a 14:00 #

    Crash me parece inferior porque tiene momentos de ñoñería insoportables. Y porque la mayoría de lo que tiene de original ya estaba en Magnolia.

    El happy end del negro que libera a los inmigrantes de la furgoneta sobra. Y no entiendo el interés por fastidiar al poli rubio después de ser el tipo más sensato de la peli.

    En fin, la peli me gustó, me parece bastante buena, pero desde luego inferior.

  6. batiscafo febrero 23, 2008 a 14:00 #

    Interesante. No vi Magnolia, una laguna más que cubrir. Quizá si la hubiera visto no me hubiera gustado tanto Crash, no descarto esa posibilidad.

    Crash me vino a la cabeza como referencia más próxima por estructura, pero no pretende oponer ambas películas, me parecería una simpleza. Sé que hay gente por ahí que lo ha hecho: Crash vs. Babel.

    Analicemos Babel en términos absolutos.

    Creo que es legítimo que me pregunte por qué no me gustó. Lo más fácil cuando mucha gente te la recomienda -gente en cuyo gusto estético y cinematográfico confías- es decir que sí, que muy guay, pero prefiero preguntarme porqué no me ha convencido. Abro debate porque me interesa compartir esas ideas y escuchar. No me voy a atrincherar en mi postura. Estoy dispuesta a modificarla.

    Me temo que me voy a extender y es posible que me líe un poco. A ver.

    No me molestan las películas difíciles ni abiertas pero el conjunto no me convenció, por las razones que ya he dado. Las explicaré algo más (ojo porque voy a destripar la película. Los que no la hayais visto y queráis verla, no sigáis leyendo):

    1º Me saca de la ficción la presencia de dos actores tan conocidos. Me desequilibra la balanza. Preferiría actores más discretos. De alguna manera me da una impresión publicitaria, como la cocacola que ambos se toman en el bar. Quizá sea esta la intención, no sé, pero no me encaja.

    2º La trama nipona me gusta. Entiendo el mensaje, pero no me convence que que quede sin cerrar la muerte de la madre y la probabilidad de que se produjera con el rifle que el padre vendió al pastor marroquí, que es lo que a mí me cuadra más. Tampoco me gusta esa carta sin leer. Entiendo que no es fundamental para la película, pero en un conjunto que sí se resuelve me pesa que esta historia quede así de deslavazada.

    3º Anticipaciones. En la historia de la niñera mejicana, es fácil suponer que se va a liar y que perderá a los niños. En la historia de los niños marroquíes es fácil suponer que con ese fusil acabarán disparando a una persona por error. Me duele que esos errores les sucedan a los más pobres, lo cual quizá también es intencionado, pero esa desazón también me saca de la ficción, quizá porque estoy previendo lo que va a pasar y ahora no puedo verlo desde dentro de los personajes.

    Lo que me pilló por sopresa y me gustó mucho fue el modo en que la película desvela que los niños perdidos son los hijos del matrimonio estadounidense, lo cual te lleva -a mí al menos me pasó- a comprender de pronto el motivo por el que Brad Pitt huyó de casa -la muerte súbita del pequeño, como la niñera le cuenta a los dos niños- y de rebote te conduce también a saber de dónde procede el rifle y a recordar la foto del japonés que tenía el pastor.

    4º Multiculturalismo. Sé que el tema fundamental es la incomprensión en las relaciones humanas y me gusta cómo se trata. Pero creo que el multiculturalismo sí está presente en varios aspectos: el hecho de que la redención alcance a los personajes del occidente opulento pero pobre en humanidad mientras que los miserables son objeto de la injusticia (no creo ver una redención en el niño marroquí porque su error fue involuntario aunque no se atreva a reconocerlo). También lo veo en la atribución del disparo fortuito al terrorismo internacional, en la parada ante la aduana estadounidense del coche mejicano y en la secuencia que tiene lugar en la policía cuando deportan a la niñera. Ahí, me parece, se ven muy claras las críticas al multiculturalismo, a sus aspectos negativos.

    Lo dejo aquí por el momento. No quiero cansar.

  7. rocío arana febrero 24, 2008 a 14:00 #

    jajaja, ya hablamos de esto en el STarbucks compañera… delante de la tartamn gigante que ni tú ni yo pudimos acabar, ya es mucho decir. Me encanta Cate Blanchet, nunca estará de más!

  8. Agus febrero 24, 2008 a 14:00 #

    1º A mí no me saca de quicio la presencia de esos dos grandes actores, como no me saca tampoco la presencia del inmenso Gael García Bernal. El resto del reparto, aunque desconocido, también está imponente.

    2º Insisto en que me gustan las historias abiertas, en la que no todo se desvela. Como la vida misma.

    3º No veo lo de la previsibilidad. Es decir, yo no preví como se iba a desarrollar todo y, además, que estés viendo lo que va a pasar no disminuye necesariamente el interés por la historia. Aquí nos podríamos referir a la famosa cita de Hitchcock sobre el suspense, y no es que diga que Iñárritu busque esa previsibilidad.

    4º Deberíamos aclararnos sobre qué queremos decir con multiculturalismo cuando hablamos de ello. El multiculturalismo defiende la mezcla de todas las culturas respetando absolutamente lo que cada cual defiende, no pretendiendo que hay principios superiores a otros por más civilizados. Yo no creo que esta peli lo critique. Tampoco veo que lo defienda, pero no lo critica. No se centra en la superioridad o no de las diferentes culturas.

    No creo que los “errores” les sucedan a los más pobres. Lo que te dice la película es que cuando llegan mal dadas, el próspero lo tiene más fácil para salir adelante. Y eso es una verdad como un piano de grande. No se trata de hacer culpable al próspero de nada, pero tampoco de negar la realidad.

    Si hay un terremoto de magnitud 7,5, tendrás más probabilidades de morir si vives en una zona pobre, con pobres infraestructuras, cuyas edificaciones se caen con un soplido, donde no hay bena cobertura sanitaria…

    Además, la peli no es panfletaria porque, precisamente viene a decir que Occidente, con toda su prosperidad, está llena de soledad, de infelicidad. Yo no envidio ni a las familia americana ni a la japonesa, con toda su riqueza a cuestas. Y, sin embargo, sí envidio la alegría de los mejicanos, la generosidad de los marroquís que acogen a dos turistas desconocidos (¡lo del guía rechazando el dinero de Brad Pitt es escalofriante!)…

    El 80% de la población mundial vive con el 20% de los recursos. No está mal que venga alguien a recordárnoslo, y encima con esa honradez.ç

    (Muy interesantes el relato y el artículo de Aceprensa, ya hablamos).

  9. Carlos RM febrero 24, 2008 a 14:00 #

    Vaya nivelón: entrada + comentarios. Ya tengo ganas de ver la película de nuevo para leer todo esto otra vez.

  10. batiscafo febrero 24, 2008 a 14:00 #

    Entro un segundo para leer los comentarios en diagonal por falta de tiempo. Mañana espero poder contestar con calma. ¡Gracias mil!

  11. batiscafo febrero 25, 2008 a 14:00 #

    Contesto a lo que apuntas:

    Actores: creo que no merece discusión. Es una cuestión subjetiva. A ti te gustó su presencia y a mí, no.

    Historias abiertas y previsibilidad: Conste que me gustan las historias complejas, alejadas del happy end, con finales abiertos. Lo que no me gusta es que, en una película de tramas, unas queden abiertas y otras no, porque me deja impresión de mala factura, más aún cuando voy anticipándome a lo que va a ocurrir. Eso es lo que hace que el final de la historia japonesa me parezca tramposillo. No es que sea más lista que nadie, aunque sí intuitiva. Insisto en que hubo secuencias en las que la película me rompió el saque y eso me gustó mucho.

    Multiculturalismo: Creo que es un concepto utópico. Es imposible la convivencia en igualdad de condiciones de diversas culturas en un territorio definido. Me parece injusto para la identidad de la propia nación donde se asientan.

    Los territorios tienen tradiciones y formas de organización que deben ser acatadas para que exista un orden social, siempre que no atenten contra las libertades fundamentales del ser humano (incluida la libertad religiosa).

    Para que varias culturas se enriquezcan y convivan en armonía me parece más apropiado el término interculturalidad, aunque está por ver “cómo se come eso”. En fin, de acuerdo, la peli no lo critica, y tampoco lo defiende, pero, desde luego, lo que sí hace es señalar sus deficiencias. A eso me refiero.

    Estoy de acuerdo contigo en que los más ricos tienen más probabilidad de salir adelante. Seguramente lo que me fastidia no es la película sino la cruda realidad. A mí también me cautivaron más los valores humanos de Méjico y de Marruecos, sin duda. Pero claro, luego salen Brad y Cate y te obligan a que les digas lo guapos que son y lo bien que lo hacen.

    Mierda, y yo que no quería comentar el punto 1º… 🙂

  12. artaban marzo 1, 2008 a 14:00 #

    Babel es desequilibrio y caos, en el tiempo, en el espacio y en el interior de las personas; en como se cuentan las cosas y en como no se cuentan; irregularidad, desconcierto… Engancha por un no se qué intuido en el que muchas de nuestras vidas se explican… pienso.
    Me alegro de que al fin la vieras.

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  1. Balance libro-cinéfilo « batiscafo - diciembre 31, 2008

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