Fracturas irreparables

3 Dic

Una no puede evitar preguntarse por qué tantas condenas y tantas promesas de unidad frente al terrorismo precisamente ahora. 

Aunque quisiera alimentar buenos sentimientos no puede negar la evidencia de una sombra de sospecha electoralista cuando ve esa sonrisa que se troca en rictus; cuando escucha expresiones tan sorprendentes como “encuentro casual” o “acto no premeditado”; cuando toca los paños calientes con los que se envuelve la ilegalización de ANV, y cuando la memoria le señala las pruebas irrefutables de injurias a las víctimas, ausencias políticas injustificables y faltas de protección para quienes entregan a diario su vida por defendernos.

Tanto va el cántaro a la fuente que al final… se rompe la fuente, me decían en la facultad. Tratábamos entonces de la fuente informativa. Ojalá fuera el cántaro el que se rompiera, porque al cabo se sustituye por otro, pero no, lo grave es que se rompe la fuente, la fuente, en este caso, de la democracia, de la confianza en las instituciones, del orden social.  

Y junto a la sombra de la sospecha, se alzan las de la impotencia, el desasosiego y el malestar, como tóxicos nubarrones que pugnan por sumir a España en una oscuridad densa que oculta a los ojos el sol del porvenir.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: