Ninots indultados

20 Mar

 

Las calles de Valencia habrán despertado hoy con la conciencia limpia, como un niño en el día de su Primera Comunión. 

El fuego purificador de la Cremá se llevó el mal -con su pompa y su culpa-, y los operarios del servicio de limpiezas, antiguamente barrenderos, aplicaron la indulgencia plenaria y borraron de madrugada hasta la pena de daño y de sentido. 

Leo en la prensa que este año en las Fallas fueron indultados los ninots de Joaquín Sorolla y sus “Pescadoras valencianas”  y una escena bucólica de hadas y gnomos,  lo que me confirma –con Chesterton- en el poder salvador del arte y del misticismo: 

“El misticismo es el secreto de la cordura. Todo el secreto del misticismo consiste en esto: todo puede entenderlo el hombre, pero sólo mediante aquello que no puede entender. El lógico desequilibrado se afana por aclararlo todo, y todo lo vuelve confuso, misterioso. El místico, en cambio, consiente en que algo sea misterioso, para que todo lo demás resulte explicable.” 

¡Ah, el mundo de la fantasía y de los ritos! Vuelvo a ser niña en un flashback vertiginoso y llego hasta la costura entre el no-ser y el ser. 

Mi afición a las Fallas tiene algo de visceral, aunque haga siglos que no las vivo in situ. No en vano, la primera vez que sentí una mascletà fue en el seno de mi madre. Decir que se me conmovieron las entrañas sería decir muy poco. Aquello debió ser un terremoto de grado 8 en la escala de Richter. 

Los recuerdos de la infancia están poblados de sonidos, de imágenes y de olores y de magia. En mi caso, de castillos de fuegos artificiales, petardos, calor y olor a pólvora que me hacen vibrar de emoción cada 19 de marzo y sentirme también necesitada de indulto.

7 comentarios to “Ninots indultados”

  1. MilPuertas marzo 20, 2007 a 14:00 #

    No te puedes ni imaginar lo bonita que está Valencia, el ambiente cálido y festivo, con olor de azahar y pólvora, colorida y fantástica, con la más sentida devoción a la Geperudeta…. ¡irrepetible como cada año!!
    **el Ninot Indultat de Sorolla es precioso

  2. batiscafo marzo 20, 2007 a 14:00 #

    ¡Ah! ¡Ni me lo digas! ¡Qué envidia! Ahora mismo cuelgo el ninot de Sorolla.

  3. Carlos RM marzo 20, 2007 a 14:00 #

    Esa idea de que somos ninots indultados enlaza con una otra imagen, seguramente no inédita, que me dijeron hoy en un velatorio: el cuerpo de un muerto es un traje usado. ¡Ay la nostalgia, qué hermosa, qué peligrosa!

  4. Valea marzo 21, 2007 a 14:00 #

    El comentario de Carlos RM hace que vuelva a mi cabeza una canción que venía escuchando este domingo mientras recorría la meseta castellana en mi cochecín. Era de mi odiado y a la vez idolatrado -qué contradictorios y encontrados sentimientos puede provocar en mí una misma persona- Sabina:

    “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió…”

    No tengo muy claro por qué lo traigo aquí, pero son de esas estrofas que repiquetean en tu cerebro aunque pasen los días…

    Me sorprende escucharos hablar de olores tan ajenos a mi intrahistoria, como es el azahar… en mi Castilla profunda no tenemos de eso… pero sí unos atardeceres y un olor a tierra rojiza y marrón recién removida y húmeda que “quita er sentío” 😀

    El fuego es realmente purificador, comunitariamente catártico. Las hogueras de la noche de San Juan así lo atestiguan

  5. AnaCó marzo 21, 2007 a 14:00 #

    Sabina tiene otra frase, que también va por ahí “en Comala comprendí que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”. Y quizá tiene razón, pero yo situaría el error antes, si no te vas no tienes que volver. A mí me ha encantado eso del indulto, habría que pensarlo muchas veces, porque en este mundo eso de no tener que volver es un imposible, el tiempo es inexorable.

  6. batiscafo marzo 21, 2007 a 14:00 #

    Pues sí, yo suelo decir que en la vida no funciona la tecla de “deshacer los cambios”. Por fortuna existe el perdón, que es mejor, porque añade el aprendizaje del error.

    A mí, Sabina también me despierta sentimientos encontrados.

    Valea, ¿venías al sur, no? No dejes de oler el azahar.

  7. Valea marzo 24, 2007 a 14:00 #

    ¡¡¡Sííííííííííííííííí!!!! De allá vine anoche, a las tantas de la mañana. Qué placer salir a la terraza del hotel al despertar y poder contemplar las olas acercarse poco a poco. Entre reunión y reunión poder caminar por el paseo de La Caleta y dejar que el olor a sal te entre hasta el último de tus alveolos, que la luz reflejada en un azul intenso estimule hasta el último de tus bastoncillos oculares, que el run-run de las olas se adetnre hasta lo profundo de tus oídos, que el viento húmedo roce cada uno de los poros de tu piel…

    A éste que lo nacieron tierra adentro, en el paraíso del secano, estas sensaciones siempre bloquean sus sentidos, sobreestimulan los sentimientos.

    La tacita de plata no decepcionó, ¡vaya que no!

    Y de regreso paradita técnica en Sevilla, junto a la catedral del toreo, para disfrutar de un buen helado de chocolate con stracciatella 😀
    No fui capaz de encontrar azahar que oler u olfatear, pero lo apuntaré en mi agenda de pendietes

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