El espejo de la madrastra de Blancanieves es ahora de LCD y se enciende con un click mágico de ratón capaz de transformar a la fea en hermosa y a la tímida en extrovertida.
Los ratones ya no son los mismos que se convirtieron en lacayos, pero bueno, eso pasaba en Cenicienta, y ese es otro cuento.
Al espejo se asoman millones de jóvenes y otros menos que buscan el elixir de la juventud y de la belleza.
Y la pregunta: “¿quién es la más bella?” la contesta la ciberaudiencia. O sea el lobo.
Ya he vuelto a equivocarme de cuento. Hablando de cuento algo digo al respecto en Aceprensa (para suscriptores). También lo podéis leer aquí.
Un libro recomendable: Jean M. Twenge and W. Keith Campbell, The Narcissism Epidemic. Living in the Age of Entitlement. Free Press. New York (2009). 339 págs.


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