• Puente de mando

    Cristina Abad. Sevilla. (España)
  • Carta de navegación

  • Sin Perdón

    -Si le he dicho que no, no ha sido por que tenga marcas en el cuerpo y en la cara.

    Lo que le dije la otra mañana de que se parecía a mí no es verdad. Usted no es fea como yo, sólo que ambos tenemos cicatrices.

    Usted es una mujer muy hermosa y si quisiera un servicio gratis la elegiría a usted antes que a las otras dos. Sólo que no puedo… por respeto a mi esposa.

    -¿Su esposa?

    -Si, verá…

    -Es digno de admiración por ser fiel a su esposa. He conocido a muchos hombres que no lo son.

    -Sí, supongo que sí.

    -¿Ella vive en Kansas?

    -Sí…, sí. Se ha quedado cuidando a mis hijos.

    (William Manny -Clint Eastwood- a la prostituta marcada por dos vaqueros cobardes).

  • Morfeo a Neo en Matrix

    "Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."

Me ha dado un aire

Por San José amainó la furia de marzo ventoso. Que haga viento en este mes es lo propio para que nos salga un mayo florido, hermoso… y alérgico. Yo, como estoy bajo el signo de la primavera, me libro todavía de los estornudos.

Se ve que el Santo Patriarca se mueve bien en el soplo del Espíritu. Le pasa como a Elías, que por sensible, encontró a Dios en un airecillo suave. Llegada su fiesta, calló el vendaval. Pero ya se sabe que cuando en marzo mayea… Los discípulos en el cenáculo tuvieron que soportar un ventarrón de espanto que abrió puertas y ventanas para enterarse de la Resurrección. Y a mí me haría falta una traca valenciana.

Me hubiera gustado que el levante me trajera un cohete de castillo de fuegos de Valencia. Hace mucho que no voy por allí. Ya sabéis que soy medio valenciana y medio gaditana. Una vez alguien me dijo en el transcurso de un almuerzo: “¿eres valenciana?”. “Casi sí, ¿cómo lo sabes?”. “Porque lo primero que te comes de la paella es el arroz, como los valencianos”. Y hace poco, al decir que pasé mi infancia allí, me urgieron: “¿Pero te vestiste de fallera?” “Sí, un año”. “Entonces, vale; eres valenciana”.

El aire es la materia más próxima al espíritu: el pneuma. Y la más voluble e imprevisible, como esta entrada que está resultando un papelillo conducido por el viento caprichoso. ”La donna è mobile”, ya se sabe, aunque ahora dudo que pudiera componerse algo así sin arriesgarse a recibir las furias de las feministas. Pero es verdad, que a veces a las mujeres nos pasa como al viento de estos días: que en Cádiz se llama de levante y en Valencia, de poniente. Está claro que, con mis orígenes levantino-sureños, corro serio peligro de perder el norte. Que San José me proteja. 

4 comentarios

  1. Jo Cris qué entrada… ¡Pedazo de entrada…! Se acabó la sequía, ¿no? DFe verdad es buenísima. Voy a adoptar ese “que San Jorge nos proteja”, que bien lo necesito.

  2. Calla, calla, que era San José. Yo he puesto la errata creativa. ¡Pues me gusta! ¡Que San Jorge nos proteja!

  3. Señora opositora, Dios te oiga. San Jorge no está mal: una rosa y un libro. Te llamé el otro día. Ya va siendo hora de que nos veamos.

  4. Qué bueno lo del arroz. ¡Y recuerda, lo suyo es tomarlo directamente de la paella, y si puede ser en cuchara de madera mejor que mejor! Lo de vestirte de fallera, que no me lo imaginaba, es, claro, otro elemento indispensable en esta tu medio-identidad.
    Un abraç!, jeje

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