Once colegios concertados en toda Andalucía ofrecen educación diferenciada. Y esto supone un riesgo para la comunidad autónoma. Más aún, una provocación, un desafío, casi un delito que merece un castigo ejemplar por parte de la Junta: la no renovación de las subvenciones públicas por discriminación de sexo.
Al gobierno socialista, que tanto se preocupa de miembros y miembras afectados y afectadas de la comunidad escolar, poco le importa que esos centros -cuya formación espiritual casualmente está encomendada al Opus Dei- impartan una educación de calidad a chicos y chicas de zonas desfavorecidas. Le trae al pairo el derecho de los padres a elegir el modelo educativo que les venga en gana o que ya estén sufragando con sus impuestos la enseñanza pública y esos mismos centros concertados con el dinero de todos los andaluces.
Se cumple lo que dice Juan Manuel de Prada en este enlace que recomiendo:
“Están triunfando una serie de clichés ideológicos que se han impuesto como si fueran una especie de dogmas de una nueva fe o una nueva idolatría de lo políticamente correcto, del pensamiento progre, contra los cuales parece imposible revelarse, y si te rebelas eres condenado al infierno de los réprobos”.
La Junta represalia a estos once centros por discriminación, varios de ellos de chicas, cuando sus enseñanzas no son exclusivistas y sus estudios pueden encontrarse en otros colegios, pero luego diseña y otorga cursos de FPO dirigidos a mujeres, y eso, en cambio, no es discriminación: eso es feminismo. Que me lo expliquen.
Quizá la solución sea rotular los colegios de chicas como “centro feminista x”. Pero me temo que ese no es el problema.
El problema es de falta de libertad, de totalitarismo: “el chillar de los ineptos para acallar al sabio”, que diría Leonardo Castellani.
"Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."
He mirado la lista de colegios y hay algunos en Andalucía. A mi me parece que son colegios excepcionales y hay que darles libertad y apoyo.
Me parece una vergüenza… En fin… Está claro que en este país lo público está reñido con la calidad en general :S
un abrazo
Paciencia…
A mi ,personalmente, me da mucha pena el Colegio de las Hermanas de la Cruz, ya que no solo es un colegio más, es un colegio donde viven allí las niñas que los padres no pueden atender y eso lo sabe muy bien la Junta. Es una pena
Como las Hermanitas de la Cruz se líen la toca a la cabeza, toda Sevilla se echa a la calle. Eso también lo sabe la Junta.
Estimada Cristina:
En Navarra le están dando muchas vueltas a este asunto. Por mi parte, no entiendo el motivo para contemplar una educación separada por sexos. Aquí se está utilizando el argumento de la diferencia en el desarrollo de las capacidades de chicos y chicas. En tal caso yo entorpecí mucho a un grupo de chavales que, con la misma edad que yo, iban muy por delante.
¿Cuáles son los verdaderos motivos para rozar la inconstitucionalidad?
Recibe un atento saludo,
Saludos,
Lo escribes con todo acierto, Cristina: quieren estrechar lal ibertad. Fea cosa eso de no sacar el dobladillo a las opciones. Ni a la esperanza ni a seguir siendo libres.
Una cosa menor: dudo de que Passy entorpeciera en su aula el desarrollo de ningún varón. Lo intuyo. Y menos en Navarra. Como ella no precisa la edad (¿tenía cuatro años o trece y la menstruación en toda regla?,¿acabaron juntos COU a fianles del siglo XX?), no podemos hacernos con las sabidurías de Piaget y la evolución piscológica de los dos sexos y su diferente velocidad de madurez.
¡Rozar la inconstitucionalidad! ¡Pero si sólo oír la frasecita, duele! Yo diría escapar del pensamiento único, amar la libertad, ofrecer otra opción. Los colegios del opus dei no obligan a nadie a inscribirse en ellos. ¿No es más constitucional ofrecer dos opciones a los alumnos?
Cris, me parece que te voy a citar enterito el artículo, menos lo que dices sobre Prada. Tú solita te bastas y te sobras, y vales mucho más que Prada, lo digo con el respeto debido.
Hola, Passy. ¡Ya te echaba de menos!
La educación diferenciada no roza la inconstitucionalidad, al contrario es una muestra de libertad y pluralidad.
El art. 27 de la CE reconoce el derecho a la libertad de enseñanza en su punto 1 y en el 6, el de la creación de centros docentes. Muchos de estos colegios tienen educación mixta en los primeros años de la educación pero luego la separan apoyándose en estudios sobre los diferentes ritmos de aprendizaje. No hay, por tanto, una animadversión hacia el sexo contrario en absoluto.
Creo que se produciría discriminación si no hubiera posibilidad de optar a determinados estudios en la ciudad por pertenecer al otro sexo o si siendo mixto el colegio se minusvalorara a los alumnos/as.
Es cierto que también hay estudios más favorables a la coeducación, pero, puesto que hay motivos para preferir una u otra, ¿qué razón hay para que no existan los dos modelos?
Muchos padres escogen esta educación. Y no sólo los padres. En uno de estos centros, una profesora comentó a las alumnas: -¿Qué os parecería si el colegio fuera mixto? Y varias alumnas protestaron: -¿Mixto? -¡Yo no quiero un colegio mixto! Para eso no me vine del instituto. Yo estudio mejor sólo con chicas. Para ver a chicos ya tengo los fines de semana.
Es más. Lo que no entiendo es que no haya enseñanza pública femenina o masculina, especializada en inglés, francés, alemán, etc. ¿Por qué parece que la pública tiene que ser de menos calidad que la privada o la concertada? Eso es lo que no entiendo.
Adaldrida. ¡Ayayay! Gracias por el piropo y por la cita, aunque falte a la verdad… Se dispensa por el cariño. Qué bien lo pasé con vosotras el viernes. ¡Gracias!
Gracias por entrar Josetxo. Bienvenido.
En tal caso, para ser más constitucionales, escapar en mayor medida del pensamiento único y alcanzar mayores cotas de libertad financiemos también con dinero público escuelas rabínicas o musulmanas con educación “diferenciada” que, de aquí a poco (si no lo son ya) constituirán una demanda social, puesto que a los musulmanes también les ampara el derecho constitucional a educar a sus hijos conforme a sus propias convicciones, vamos, digo yo…
Personalmente estoy en contra de los conciertos, ya sea con centros religiosos o con cooperativas que pretendan poner en marcha “experiencias originales de interés didáctico”, para financiar el invento del ecoprofe de turno que no tuvo las “narices” de sacarse las oposiciones. Los recursos públicos son limitados y en mi opinión deberían reservarse a ofrecer una educación pública gratuita de calidad, de carácter inclusivo e integrador, que constituya una auténtica herramienta de promoción personal y social, como fue en España en otras épocas y lo sigue siendo en otros países. Lamentablemente no es así ahora, pero ese es el modelo al que debe tender. Por eso, siendo realista, con el panorama actual de la enseñanza pública, reconozco que eliminar los conciertos sólo contribuiría a agravar el problema educativo, sería como empezar la casa por el tejado. En cualquier caso, desde mi punto de vista, la razón de ser de los conciertos en educación (al igual que en el ámbito sanitario) debiera ser constituir un apoyo a la insuficiente o precaria red pública educativa, no la financiación de la libertad religiosa en sus derivaciones académicas.
Y nos podemos poner, como queramos, pero si el artículo 84 de la Ley Orgánica de Educación, que se titula “Admisión de alumnos”, dice en su apartado primero que “[l]as Administraciones educativas regularán la admisión de alumnos en centros públicos y privados concertados de tal forma que garantice… el acceso en condiciones de igualdad…” y para despejar dudas remata el apartado 3 “[e]n ningún caso habrá discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”, poco se le puede objetar a la Junta en este punto (y mira que hay para objetarle en materia educativa…)
Es evidente que, aunque últimamente se recurra al argumento de la mejora del rendimiento académico para justificar la segregación por sexos en las aulas, no es esa la razón última que explica que cierto número de colegios apliquen esa política. ¡Cómo va a ser casual que la mayoría de los colegios afectados por la orden de la Junta estén vinculados al OD! Si es cuestión de estadística… En España ¿cuántos colegios más hay que sigan ese modelo además de las obras corporativas y los centros cuya dirección espiritual esté encomendada al OD? Legionarios (y no tan radical, porque comparten alumnos de ambos sexos patio e instalaciones) y poco más…
No dudo de la labor que realiza Altair en la zona de Sevilla en la que está enclavado. Por eso me parece un ejercicio de dogmatismo que roza el absurdo que renuncien al concierto por no transigir con la entrada de chicas. ¿Por qué no iban a beneficiarse también ellas en un barrio tan necesitado de referentes educativos de calidad?
De todas formas, si nos ceñimos a criterios estrictamente académicos, las tasas de rendimiento no dependen de modelos mixtos o diferenciados, sino, fundamentalmente del rigor de los currículos de los centros y el mantenimiento de los niveles de exigencia, de una parte, y de la extracción y contexto socioeconómico del alumnado, de otra.
Y a igualdad de características, la educación diferenciada no aporta necesariamente mejores resultados. A las pruebas -notas medias por centros en selectividad en Sevilla-, que no suelen fallar, me remito: en los últimos años los primeros puestos los ocupan invariablemente San Francisco de Paula (privado y mixto), Buen Pastor (concertado mixto) y el instituto Fernando de Herrera (público, de barrio bueno, of course, y mixto). Y detrás vienen los demás…
Saludos
Uyuyuy… ¿Estás segura de que piensas esto?: “en cualquier caso, desde mi punto de vista, la razón de ser de los conciertos en educación (al igual que en el ámbito sanitario) debiera ser constituir un apoyo a la insuficiente o precaria red pública educativa”.
Suena a totalitarismo, a paternalismo del Estado. Creo que es al revés. Es la enseñanza pública la subsidiaria. El derecho a la libertad de enseñanza reside en los padres. Veo en este post mucho miedo a la iniciativa privada y a la libertad.
Con respecto a lo de Altair, eso mismo me pregunto yo. Y me escandaliza que, con la labor que ese colegio hace en esos barrios desfavorecidos, la Administración se haya negado a dar terrenos para construir un colegio femenino.
Ya seguiré comentando.
Y tan segura, segurísima… No me gusta nada la subsidiariedad en materia educativa. Para mí la educación (en un sentido estrictamente académico) es la primera tarea del Estado, es una cuestión pública de primer orden. De la educación depende en primer término que sea real el ejercicio de las libertades y la afirmación del principio de igualdad y no discriminación. Ningún país de nuestro entorno asume el principio de subsidiariedad en materia educativa.
Nada de paternalismo. Ningún miedo a la iniciativa privada. Educación pública de calidad compatible con educación privada con la orientación que se quiera (eso sí, siempre que sea compatible con los valores constitucionales, que, me parece, son un mínimo irrenunciable para una convivencia democrática).
Lo dice alguien que hizo la EGB en un colegio público, el bachillerato en un colegio privado y la carrera en una universidad pública.
ya tienes el post. Lo que hice no fue citarte sino enlazarte…
La primera tarea del Estado no es la educación, sino el servicio al bien común. Y uno de estos bienes a los que todo niño tiene derecho es la educación.
El servicio es más noble que el control. Es lo que garantiza ese real ejercicio de las libertades, etc (que son nuestras, ojo). A eso llamo yo subsidiariedad. A que el Estado sirva a los ciudadanos.
Si no fuera así, un Estado cuya mayoría parlamentaria promulgue leyes injustas podría hacerse con la educación de las nuevas generaciones de ciudadanos y modelarlos a su imagen y mangonearlos mediante leyes educativas y programas de adiestramiento. No será la primera vez . Es un bocado muy apetitoso.
Digo yo que la ciudadanía tiene derecho a asegurar mediante mecanismos que esto no sucede. Y los gobernantes que sean honrados el deber de favorecerlo y de garantizarlo.
Si eres partidaria de la compatibilidad entre educación pública de calidad y educación privada conforme a los valores constitucionales (cosa con la que estoy absolutamente de acuerdo) ¿qué problema ves en que se financie públicamente esta educación? Dime en qué vulneran los centros de ideario católico esos valores constitucionales. ¿Hay alguno en el que se inste a la guerra santa?
Por cierto que hablamos de una educación que esos padres ya pagan mediante sus impuestos. ¿Es que tienen que pagar la educación dos veces? ¿No es eso discriminación?
Si se les retiran los conciertos a esos colegios, por lo menos habría que exonerar a los padres que quieren seguir llevándolos allí de pagar los impuestos en materia educativa. Sería lo justo, ¿no?
A todo esto, yo sigo preguntándome por qué razón la Junta de Andalucía organiza cursos de FPO sólo para mujeres… Es que con estos argumentos no me lo explico.
Algo se me quedó en el tintero que quería rescatar… Ahora me acuerdo. Esto que dices: “¡Cómo va a ser casual que la mayoría de los colegios afectados por la orden de la Junta estén vinculados al OD! Si es cuestión de estadística…”.
Sabes bien que ésta ha sido una labor continuada de más de veinte años en Andalucía: presionar a los colegios concertados de ideario católico para que dejen de serlo “acongojándolos” con la pérdida de las subvenciones. Muchos han perdido su identidad y ahora tienen 3 monjitas, un montón de profesorado ajeno y una dirección contraria a su ideario.
No es cuestión de estadística sino de resistir al empeño de atacar la libertad de centro. Los que tú llamas del OD están resistiendo a la injerencia. Eso es todo.
Hablas de la educación católica como integrista o fundamentalista. En estos colegios se enseña a la gente a ser buenos ciudadanos, a cumplir las leyes. Por favor… Que haya enseñanza pública de calidad y enseñanza privada concertada de calidad. Eso es lo mejor. ¿Quién va contra quién?
Repito, el argumento es que los recursos públicos son limitados y deben orientarse a garantizar una educación pública de calidad. El derecho a la educación tiene sustantividad propia respecto a la libertad religiosa y en el ámbito del primero se justifica la acción institucional de los poderes públicos. La segunda, la libertad religiosa, justifica que se reconozca el derecho a crear centros educativos privados con ideario religioso. No hay incompatibilidad. La enseñanza pública no constituye a priori ningún obstáculo al ejercicio de la libertad, ni religiosa ni cualquier otra. Precisamente a eso ha de dirigirse, a hacernos más libres y a tener más oportunidades. Y un Estado que se defina a sí mismo como de Derecho posee, mal que bien, recursos para evitar que la educación pública degenere en un sistema totalizador y negador de las libertades del hombre.
Entiendo que subsidiariedad y servir al bien común son cosas distintas. El servicio al bien común es una finalidad asumida por los poderes públicos de cualquier democracia (incluso, retóricamente, por aquéllos que no lo son: basta consultar las Leyes Fundamentales del Reino o las constituciones de alguno de los antiguos Estados soviéticos). La subsidiariedad afecta al modo en que se entiende que los poderes públicos han de servir al bien común y postula que éstos tengan una posición de retaguardia, dejando la iniciativa a la sociedad. Reitero que en ninguno de nuestros vecinos europeos se asume la subsidiariedad en materia educativa: por poner unos ejemplos, ni en Francia, ni en Alemania, ni en Finlandia (referencia en educación), ni siquiera en Gran Bretaña (que por aquello de provenir de una tradición jurídica que siempre ha mirado con recelo el poder público, podría ser más partidaria de la subsidiariedad) se considera que la labor del Estado en materia de educación deba consistir en ir detrás de la iniciativa privada y, hasta donde yo sé, no son precisamente ejemplos de tiranías estatalistas. Antes al contrario, con un peso de la educación privada en las etapas preuniversitarias infinitamente inferior al que tiene en España (incluyo aquí, dentro de la privada, la concertada), nos dan ochenta vueltas en educación, civismo y libertades.
De todas formas, nos guste más o menos el principio de subsidiariedad, lo apliquemos a uno o a otro sector, la Constitución de 1978 instituyó un “Estado social y democrático de Derecho” y la calificación como social del Estado llama a una implicación activa de los poderes públicos y de la Administración en actividades esenciales como la educación, la sanidad o la asistencia social, que choca con la aplicación de doctrinas “subsidiaristas”. Ese es el dato constitucional y si no nos gusta, habrá que cambiarla…
Los conciertos son un mal invento español porque nunca se ha tomado con la seriedad o con el rigor que merecía la enseñanza pública, cuando ha habido un modelo sólido han fallado la continuidad y recursos, cuando ha habido recursos se ha errado en el modelo. Los conciertos no han sido más que un remedio que, en origen se concebía transitorio, para hacer frente a una universalización efectiva del derecho a la educación (con un Estado confesional, durante el régimen franquista, curiosamente no existían conciertos: alguien podrá decirme “es que entonces estaba garantizada la libertad religiosa en los centros públicos”,ejem…). Con la degeneración de la enseñanza pública han pasado de ser una solución transitoria a algo crónico. Me temo que es la pescadilla que se muerde la cola.
En cuanto a la exoneración del pago de impuestos por el hecho de recurrir a la educación o a la sanidad privada, recuerdo que la relación que liga al contribuyente con el Estado no es análoga a la que se establece entre un consumidor y una empresa de servicios. Las políticas fiscales cumplen una función de redistribución de la riqueza, no sólo a través de prestaciones económicas, también con prestaciones en especie (educación, entre ellas): esto es así hasta en Estados Unidos. Del mismo modo que todos los trabajadores, con independencia de su sexo, financian con sus cotizaciones las bajas por maternidad.
Y si la Junta financia cursos de FPO en los que sólo esté permitida la matriculación de mujeres (otra cosa es que siendo de libre acceso sólo interese a las mujeres), me parece una incoherencia absoluta con la que no puedo estar de acuerdo.
Aprovecho para devolverte una pregunta: por aquello de que la educación compete prioritariamente a los padres ¿tú estarías de acuerdo con que se financiaran públicamente escuelas musulmanas, siempre que sus doctrinas fueran como mínimo, respetuosas con los valores básicos que establece la Constitución?
Revisando lo que he escrito no creo que se me pueda imputar en ningún modo que hable de “la educación católica como integrista o fundamentalista”.
Dices “[s]abes bien que ésta ha sido una labor continuada de más de veinte años en Andalucía: presionar a los colegios concertados de ideario católico para que dejen de serlo “acongojándolos” con la pérdida de las subvenciones. Muchos han perdido su identidad y ahora tienen 3 monjitas, un montón de profesorado ajeno y una dirección contraria a su ideario.”
¿La Junta ha presionado a centros religiosos concertados para que dejen de ser “católicos”? ¿Ahora resulta que la quintaesencia de la educación católica es la enseñanza diferenciada y cuando un colegio pasa a ser mixto deja de ser católico? Pues entonces, apaga y vamonos.
Pues supongo que si los colegios de religiosas ahora sólo tienen a tres monjitas entre su cuerpo docente será porque ha bajado significativamente el número de vocaciones, como le ha pasado a los jesuitas, pasa en los seminarios e incluso en el Opus Dei (dejo de usar el acrónimo si resulta ofensivo). ¿Qué tendrán que ver las coles con los nabos, que diría mi abuela?
Y en cuanto a que los colegios de la Obra resistan la injerencia, me parece muy bien, en ninguna parte se ha prescrito que pasen a ser mixtos. Ahora bien, si nos financiamos con fondos públicos (como en cualquier subvención), el que paga tiene la prerrogativa de establecer algunas condiciones (si no, no pagaría, esta es la base de cualquier política de fomento) y a nivel legislativo se ha previsto la no discriminación por razón de sexo en el acceso a centros educativos sostenidos con fondos públicos. Francamente, no veo razones para considerar incompatibles ideario católico y educación mixta.
Perdón, no he podido contestar antes.
Insisto, los recursos públicos sean o no limitados provienen de los impuestos de los ciudadanos, entre los cuales también se encuentran los padres con dificultades económicas y de zonas desfavorecidas que quieren para sus hijos un colegio con un ideario concreto, me da igual católico que musulmán (en el caso de que el credo islámico respetara los valores constitucionales, la cultura occidental y los valores humanos, que no lo hace).
Los padres cristianos trabajan como todos los demás y tiene derecho a llevar a sus hijos a una escuela donde lo que les enseñen sea acorde con sus principios (respetuosos con los valores constitucionales, etc., etc). Porque, no nos engañemos, adoctrinar adoctrina todo el mundo. Digo yo que algo les tocará a esos padres en el reparto, ¿no? Lo que comento de ser exonerados es una reducción al absurdo.
No me parece mala idea los conciertos. Veo que tú tienes mucha más información que yo sobre el tema y no lo puedo discutir, pero no me convence tu argumento de que muchos países desarrollados no la tienen. E insisto en que soy partidaria de que la escuela pública sea de calidad.
Yo no soy partidaria de que se obligue a los niños a asistir a catequesis. Eso está fuera del ámbito curricular. Pero, nos guste o no, nuestra cultura es de origen cristiano y es una pobreza no conocer la religión católica, como es una pobreza perder el latín y el griego.
La Junta sí ha presionado. Y efectivamente, se ha producido un descenso en el número de vocaciones religiosas, eso es verdad. Pero, no creo que haya otra comunidad autónoma donde proporcionalmente queden menos centros concertados de ideario católico que Andalucía.
Con respecto a los mixtos. Efectivamente no hay incompatibilidad entre ideario católico y educación mixta. Es un modelo más, y hay padres que lo quieren así. No hay pruebas de que la enseñanza separada sea perjudicial para el niño y sí estudios sobre sus ventajas. Nadie de la diferenciada considera que sea perjudicial la enseñanza mixta, por el contrario. Simplemente hay quien considera que es mejor la separada.
No hay discriminación porque esa enseñanza se da igual en otros centros públicos y privados. ¡La Administración es depositaria y administradora, como su nombre indica, de esos fondos de todos! ¡¡No propietaria!! No volvamos aquí a la relación consumidor y empresa de servicios!!
Estimada Cristina:
Sólo dos líneas para señalar lo obvio. La excelente argumentación de Rosario hacía rídiculo cualquier comentario por mi parte.
Tengo la sensación de que es ella quien contesta a mi pregunta – un poco provocativa, lo sé.-
Atentamente,
Lo reconozco: excelente argumentación, pero que choca con la evidencia de las verdades sencillas. Aquí, en Vagón-bar, algo más sobre el tema, dicho más sintéticamente:
http://blogs.lavozdegalicia.es/pacosanchez/2009/01/22/confirmado-libertad-para-que-hagas-lo-que-yo-quiera/
Aunque sea un poco tarde, me parece que centrar la discusión en la discriminación por sexos es una falacia que esconde otras razones pedagógicas, muy bien fundadas, y que los responsables de educación deberían tener en cuenta respecto a las ventajas que ese tipo de opción pedagógica ofrece a los estudiantes, que son quienes reciben el beneficio de la educación. Yo fui a los dos tipos de colegios separado y mixto, el nivel de madurez de chicos y chicas en la adolescencia y sus necesidades educativas son radicalmente distintas. Ahora que se habla tanto de atención a la diversidad, ¿porqué no se contempla esta opción como un acierto? Precisamente porque lo fondos públicos son limitados, tendrían que repartirse conforme a la demanda plural de los ciudadano -que existe sin duda en España- eso exige por parte de quienes administran por delegación los dineros de todos, que ofrezcan más de una opción en la oferta pública que la del gobierno de turno y su mono-idea. El gobierno no tiene porqué imponer una opción educativa frente a otras que son exitosas y avaladas no sólo por muchas corrientes científicas, sino además por la experiencia de miles de estudiantes que han recibido una educación excelente en centros de educación diferenciada.
Y respecto a los profesores que no han tenido las narices de sacar una oposición. Desgraciadamente hay muchos que la sacan, para estar luego de por vida tocándose las narices gracias a la seguridad de un puesto de trabajo intocable. El problema de la improductividad del funcionariado también se cuela en las aulas. Me parece que unas oposiciones no garantizan la honradez y la competencia del profesorado a lo largo de los años, muchos colegios privados consiguen un nivel excelente en su profesorado a través de una buena gestión de sus centros y una apuesta constante por la excelencia, cosa que se echa de menos en no poco centros públicos.
Ay, Cristina, por h o por b siempre acabas apelando a “las verdades” (o a la “Verdad”) lo que, en último término, aboca el debate a un callejón sin salida.
Podríamos continuar con otras líneas de discusión al hilo del intercambio de posiciones. Se me ocurre, por ejemplo, la afirmación “todos adoctrinamos” (bueno, no estoy tan segura, al menos en los centros públicos hay posibilidad de que me adoctrinen profesores de todos los colores; en cualquier caso, objetivamente la Constitución reconoce el derecho a los padres a elegir un adoctrinamiento “monocolor” para sus hijos, no lo discutiré) o de que sean realmente los padres quienes se encuentren interesados y reclamen el mantenimiento del modelo diferenciado como un ejercicio de la libertad para educar a sus hijos conforme a sus propias convicciones (sospecho que son, por lo menos en los concertados, una minoría muy minoritaria; que la mayoría ha asumido el modelo que le proponía el centro que le convenía por ubicación y bueno, si es del Opus, ya se sabe que toca diferenciado, pero que, si se girara una encuesta a los padres afectados de Altair, por ejemplo, creo que en un número bastante alto preferirían la conversión a mixto antes que el pago del coste del colegio, esto es, que el carácter masculino del centro no constituye un elemento esencial en la adopción de su decisión, en fin… me quedaré con la duda).
Pero, como en todo debate entre iuspositivistas y iusnaturalistas, siempre llega un punto en que la discusión, por más vueltas que se le dé, no lleva a ninguna parte.
Por lo demás, encantada de polemizar siempre que me den la ocasión y el debate tenga chicha, así que, gracias por la oportunidad.
Un saludo
Gracias a ti, Rosario.
Pero, protesto. En esto de la diferenciada yo no apelo a ninguna verdad absoluta. Es decir, no defiendo el argumento de que la diferenciada es la mejor.
Me agarro, eso sí, al derecho a tener variedad de opciones educativas en igualdad de circunstancias económicas, teniendo en cuenta que el acceso a esos estudios está garantizado en la zona. Esa es la perogrullada de la que no me apeo.
No es Papá Estado quien tiene que administrar mi libertad, sino velar por su desarrollo garantizando, eso sí, el orden público y el bien común. En este sentido y en este caso, llámame iusnaturalista. Creo en el valor prejurídico de la libertad.
Pero si queremos referencias jurídicas, tienes los artículo 27, 1 y 27,6 de la Constitución, de los que ya hablé anteriormente; y además:
- El artículo 10, 2: ” las normas relativas a los derechos fundamentales se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España “.
-La Convención de la UNESCO relativa a la lucha contra las discriminaciones en materia de enseñanza del 14 de diciembre de 1960, en el artículo 2: “Las situaciones siguientes no serán consideradas como constitutivas de discriminación en el sentido del artículo 1 de la presente Convención: a) La creación o el mantenimiento de sistemas o centros de enseñanza separados para los alumnos de sexo masculino y para los de sexo femenino, siempre que estos sistemas o centros ofrezcan facilidades equivalentes de acceso a la enseñanza, dispongan de un personal docente igualmente cualificado, de locales escolares y de un equipamiento de igual calidad, y permitan seguir los mismos programas de estudio o programas equivalentes. B) La creación o el mantenimiento, por motivos de orden religioso o lingüístico, de sistemas o centros separados que proporcionan una enseñanza conforme a los deseos de los padres o tutores legales de los alumnos, si la participación es estos sistemas o la asistencia a estos centros es facultativa, y si la enseñanza que se imparte se ajusta a las normas que las autoridades competentes puedan haber fijado o aprobado, particularmente para la enseñanza del mismo grado (…)” .
-el artículo 26,3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948: “ Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que se dará a sus hijos”.
En cuanto a Altair, toda Sevilla sabe que es un colegio que, precisamente por su ideario, ha sacado adelante a generaciones de jóvenes de El Cerro, Palmete, Padre Pío y Juan XXIII. ¿Por qué no se han concedido terrenos para la construcción de un colegio de chicas capaz de hacer un bien similar en esa zona?
Un saludo.
Cristina, la cita que haces del artículo 2 de la Convención UNESCO no es exacta. Literalmente dice:
“Artículo 2.
En el caso de que el Estado las admita, las situaciones siguientes no serán
consideradas como constitutivas de discriminación…”.
Es decir, es perfectamente legítimo que el Estado considere discriminatorio la segregación por sexos en los colegios. La Convención deja la última palabra a los Estados para admitir esta excepción al principio general de no discriminación.
En cualquier caso, no es esta exactamente la cuestión que estamos tratando en este hilo ni creo que lo que prevé esta convención sea relevante a efectos de lo que estamos discutiendo, que no es otra cosa sino la existencia o no del deber de que los poderes públicos financien este tipo de colegios. En España no se consideran discriminatorios los colegios unisex, por eso existen. Pero eso no impide que los poderes públicos puedan decidir que en su política de asignación de recursos no van a financiar centros privados cuya política de admisión de alumnos venga determinada en primer término por el sexo. Es que son cosas distintas. Y con ello, no se vulnera la libertad de ningún padre o madre a educar a sus hijos según sus convicciones ya que es difícilmente argumentable que la segregación por sexos constituya un elemento constitutivo de las convicciones o creencias religiosas, al menos de las cristianas.
De nuevo perdón por la demora. Un viaje de trabajo, una defunción de una persona cercana y querida y mi propia incapacidad me han mantenido al margen del blog.
Rosario, hay más convicciones aparte de las creencias religiosas, ¿no? Estaría muy bien que hubiera también escuela pública diferenciada. Diferenciación no es lo mismo que discriminación. ¿Discrimina el Corte Inglés en su distribución de plantas para hombre y para mujer?
Claro, existen más convicciones que las religiosas. La cuestión reside en definir qué integra el contenido esencial, el núcleo irrenunciable, de la libertad de los padres a educar a sus hijos conforme a sus propias convicciones que ha de ser garantizado por los poderes públicos -ya sea en términos abstencionistas, ya implicando eventualmente un contenido positivo de financiación- y qué, por el contrario, forma parte de lo accesorio y contingente y puede ser contemplado por los poderes públicos en uno u otro sentido, de acuerdo con el libre juego de las opciones políticas vigentes en cada momento. Y mi punto de vista, como supongo imaginas, es que la financiación de colegios con educación diferenciada forma parte de lo accesorio, de lo debatible u opinable políticamente, pero no exigible jurídicamente.
Por cierto, que el ABC del domingo contenía una referencia a un problema que la crisis ha planteado en los últimos tiempos en el Reino Unido: el titular hablaba de una “nacionalización” de los colegios privados, que según la noticia escolarizan a un 7% del alumnado británico. No es tal nacionalización, realmente lo que el Gobierno británico ha planteado es un concierto. Y la razón del mismo, al menos según los términos de la información, no parecía estar vinculada a la garantía de la libertad de enseñanza sino de orden económico y logístico. Parece ser que la crisis ha tenido como consecuencia una avalancha de solicitudes para la escuela pública, hasta el punto de poner en peligro la funcionalidad del sistema en algunas áreas, ya que no se pueden ampliar sustancialmente el número de plazas públicas de un día para otro y se ha superado la capacidad de absorción. Por otra parte, el Gobierno teme el descalabro del sector económico educativo y, digamos, le echa una mano con esta medida como se la ha podido echar a los bancos. El Gobierno respeta el personal, el ideario y la gestión privada de los centros “concertados”, pero condiciona las ayudas a que asuman como base los contenidos curriculares del sistema público y eliminen las pruebas de nivel a los estudiantes para el acceso a dichos centros. En este caso, nos encontramos con otro criterio “discriminatorio” para el ingreso al centro educativo, la capacidad o rendimiento académico del alumno, que el Gobierno británico ha considerado oportuno eliminar si las escuelas privadas desean financiarse con fondos públicos. Yo no lo veo muy distinto al caso que se plantea aquí. Es más, sospecho que habrá muchos padres que consideren que la idoneidad y excelencia del centro, lo que ha justificado su elección, están directamente relacionadas con una política selectiva en la admisión de alumnos fundada en razones académicas. Pero no creo que las condiciones del Gobierno británico para la financiación sean jurídicamente atacables.
Recibe mi pésame por la muerte de tu amiga. Es curioso, en ese mismo ABC del domingo lei una esquela que no pude evitar poner en relación con la ausencia del blog en los últimos días y se me vino a la cabeza el post que enlazas hoy. Yo también he experimentado como la angustia y el miedo se torna en paz en la cercanía del ser querido enfermo, cómo en esas situaciones nos fortalecen y nos ayudan en mayor medida de lo que nosotros podamos hacer por ellos…
Un abrazo
Rosario
Te agradezco el pésame. Ya me dirás las razones por las que esa esquela te hizo pensar en mi ausencia del blog, porque me dejas con la intriga
. Pero sí, había relación, en parte.
Según tu punto de vista, ¿es accesoria y contingente una presunta discriminación? ¿En qué quedamos? Digo yo que si es discriminatorio no sólo debería ser objeto de una retirada de conciertos sino que sería perseguible por la justicia, ¿no?
La Constitución Española reconoce la libertad de enseñanza y define que la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.
Si hay padres que consideran que en determinadas etapas la personalidad humana de sus hijos se desarrolla mejor mediante una educación diferenciada y hay estudios que lo avalan, ¿qué hay de malo en tratar su financiación en igualdad de condiciones? ¿Por qué no fomentar la libertad de opciones?
La Constitución Española no considera discriminatoria este tipo de enseñanza por lo tanto podemos decir que vige ese artículo 2 de la Convención Unesco para España.
Con respecto al tema de los colegios de Reino Unido, fíjate que el Gobierno respeta profesorado, línea pedagógica e ideario y enseñanza de asignaturas propias. Es una medida para hacer frente a una crisis por avalancha de matrículas en los centros públicos que dificulta el acceso a la enseñanza de los niños.
En el caso de la diferenciada no hay este problema. Hay otros muchos, muchísimos, centros de enseñanza mixta accesibles a todos los padres que prefieran este modelo, además de que en ninguno de estos colegios se imparten enseñanzas a las que no puedan acceder en centros similares chicos o chicas. Me parece que no se pueden equiparar.
Repito que te agradezco mucho el pésame y valoro tanto tu calidad humana como tu participación en este blog con comentarios de tan alto nivel. Lo considero una gran suerte. Un abrazo.