Lo malo de la ignorancia es su atrevimiento, pero peor aún es la vergüenza ajena que despierta. Más que unos calcetines blancos.
Si los que se rasgan las vestiduras por la misa que Esperanza Aguirre ha encargado supieran que la Eucaristía -pública, privada o incluso privada de feligresía- es un acto cósmico en el que los méritos de aquel que murió en la cruz -esa de Belloch-, y que resucitó al tercer día, se aplican por vivos y difuntos e incluso por ellos mismos por más que protesten…
si supieran quién era San Francisco Javier, patrón de la India, y cuántas de las labores sociales que invocan escandalizados -ya se podría dar ese dinero a los pobres, dijo Judas- en aquella y en otras partes de Oriente nacieron bajo su impulso…
…otro gallo cantaría: el de la casa de Anás.
Pero no. Hay que cumplir otra vez las Escrituras: “Conviene que un hombre muera”, y acallar con toda la fanfarria la voz de las 112.000 víctimas del aborto, o los tres millones de parados, o lo que sea, aun a costa de hacer el ridículo más espantoso. Siempre que tenemos materia pasa igual.
El tema en sí no da para mucho. Con tanta polémica ocurre lo de siempre: la religión ocupa las portadas y al final sale el culo por la tirata, que decía aquel. Nunca se ha hablado tanto de la religión como ahora. ¡Jesús, qué obsesión!
Lo verdaderamente significativo, ojo al toro, es que gentes con posiciones tan dispares en el arco político como Belloch o Aguirre se pongan el laicismo beligerante por montera y se atrevan a salir del burladero de la corrección política para mostrar sin complejo su cristianismo y/o su sentido común. Como la Reina.
Para hacer eso con los tiempos que corren en el coso político hay que tener un par… de calcetines.
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"Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."