La muerte de los blogs

“Tener un blog es cosa del pasado”. El certificado de defunción lo firma el periodista de la revista Wired Paul Boutin y lo recoge, entre otros, 233grados, una web a la que me he enganchado recientemente.

Ya no se lleva blogguear –la blogosfera está atestada, ya no hay quien viva de esto, demasiado texto- sino facebookear, tuentitear, flickrear o twittear, que es lo más: arreglar el mundo, saludar al amigo o insultar al vecino por sólo 140 caracteres. Ciberarquitectura efímera.

En parte casi me convence. Hace un par de semanas abrí un perfil en Facebook acosada por las invitaciones y tentada por las fotos de la boda de M. (otra M.) y una vez más compruebo que hay que estar ahí. Es divertido y útil.

Pero, a mí, la sentencia de Boutin me suena a la fábula de la zorra de Esopo. Es la misma tentación que me asalta cuando me veo falta de ideas, sólo que aquí la excusa no es que las uvas están verdes sino pasas.

Lo del patio de vecinos y los encuentros fortuitos por la calle tienen su encanto; pero el cuarto de estar, con su anfitrión a veces ameno y otras poco lúcido, con su chimenea y sus contertulios, es otra cosa. Y no pocas veces encuentra uno el brillo rutilante de la palabra. Pero, claro, eso no está al alcance de cualquiera. Y en época de crisis es tan fácil dejarse arrastrar por las efímeras y centelleantes baratijas… 
Aquí, otras noticias.

(Suscribo la opinión de Enrique Dans

3 comentarios

  1. No cedas. Lo mejor es un blog. Aunque confieso, que también he “picado” en lo del facebook ese…
    http://www.facebook.com/login.phpjaviermr2007@hotmail.com

  2. Eso, eso, que las ramas secas se caigan solas, y que desbrozen la blogosfera.

  3. ¡¡¡NO, NO CAIGAS!!!
    Facebook va a ser olvidado antes que la bloggosfera. El Blog no ha muerto, ¡larga vida al blog!

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