Duele el cabello mal dispuesto, la señal que dejó la mascarilla, los golpes del féretro en las paredes. Duele esa risa despreocupada y el chiste inoportuno, el sonido del tráfico mezclado con un gorjeo de gorriones: la vida sigue, la vida sigue.
Todas las cosas pequeñas que una quisiera haber evitado y aquellas que debió tener en cuenta, ahora que llegó lo inexorable duele. Y la impostura de los carroñeros, con su negocio de asepsia funeraria.
Todos sabemos que ahí va el rancho de hoy, lo dice el hambre en los ojos, la calculada naturalidad con que la bola de papel hecha del presupuesto fallido se cuela en el cesto: “Ya lo hemos traído, está en la cámara. Ahora viene el compañero y les explica. Si es de alquiler, a este señor tendrán que sacarlo a los diez años sin remedio”.
Y una quisiera detener la función de los zombies y decir: “oiga, ‘este señor’ es el padre de X, un poco de humanidad”. Pero, en el fondo sabe que la piedad no se improvisa -depredadores- mientras mira cómo la calculadora suma vertiginosa números de muerte.
Y en medio de la confusión tétrica de vivos y de zombies, los verdaderos muertos, intentando imponer su penúltima palabra de paz, su letanía gloriosa: “¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”.
"Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."
Sencillamente brillante!!!
Y sobrecogedor.
Ufff… casi no me atrevo a decir nada… ¡Que duro no!
y al mismo tiempo… ¡que cierto no!
Hola, Batiscafo, soy Carmen. He visto ahorita mismo un comentario tuyo de hace unos 4 meses y quería enviarte mi blog. Siento haber tardado tanto en enterarme. Es que he estado algo alejada de estas tareas, llevo largo tiempo sin escribir nada porque me sentía abatida “¿Para qué?” pensaba. Pero hay que recuperar energías y tirar “p’alante”. Ahí va mi blog: http://carmencarrion.wordpress.com
Un abrazo fuerte y ánimo. Mañana te leo más, ahora es ya muy tarde. Besos: Carmen
Porfa, no dejes de escribir, me animas mucho. ¡Y viva Sevilla y olé!
Gracias. Digamos que he hecho un máster en CC. Funerarias estos días. Para vuestra tranquilidad, el difunto no era mío, era de alguien a quien aprecio mucho, así que aprovecho para pedir una oración por él y la familia.
Eso está “exo” !!!!