El último grito musical en Londres es una versión actualizada de aquella canción de Los Tres Sudamericanos que hizo furor en España a finales de los sesenta y que ahora se baila con frenesí hasta en el 10 de Downing Street.
De aceite y de chapapote se viste el mar
hay risas en las casitas de Whitehall.
Narbona mostró el camino de la verdad
por eso le estoy cantando a su libertad.
Gibraltareña, gibraltareña
fueron muchas noches las que soñamos
con nuestro amor.
Gibraltareña, gibraltareña
cruzaré tus aguas para besarte
junto al peñón.
Ole, ole y olé, ole, ole y olé
hundido con el New Flame brindaré.
Archivado bajo: Utopía, la locura no tiene cura
"Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."