• Puente de mando

    Cristina Abad. Sevilla. (España)
  • Carta de navegación

  • Sin Perdón

    -Si le he dicho que no, no ha sido por que tenga marcas en el cuerpo y en la cara.

    Lo que le dije la otra mañana de que se parecía a mí no es verdad. Usted no es fea como yo, sólo que ambos tenemos cicatrices.

    Usted es una mujer muy hermosa y si quisiera un servicio gratis la elegiría a usted antes que a las otras dos. Sólo que no puedo… por respeto a mi esposa.

    -¿Su esposa?

    -Si, verá…

    -Es digno de admiración por ser fiel a su esposa. He conocido a muchos hombres que no lo son.

    -Sí, supongo que sí.

    -¿Ella vive en Kansas?

    -Sí…, sí. Se ha quedado cuidando a mis hijos.

    (William Manny -Clint Eastwood- a la prostituta marcada por dos vaqueros cobardes).

  • Morfeo a Neo en Matrix

    "Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."

La naranja del pequeño Chaplin

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No hay fruta más perfecta que la naranja. Su esfera, símbolo de infinitud; la exactitud del colorido -sin matiz ni degradación posible- la brillantez simétrica de sus radios al partirla transversalmente, la tersura de los gajos cuando el corte es longitudinal. Por no hablar de su sonido radical al desgajarlos (qué hallazgo de onomatopeya).   

Tan plena y definitiva es que no hay otra fruta cuyo nombre le corresponda con tal propiedad que genere un color universal. No existen ‘las verdes’, ni ‘las azules’, ni ‘las rojas’, pero existen las naranjas. Y existen en todos los idiomas.  

Podría decirse en mi contra: fruta no, pero así es la rosa. Ah, más la flor es compleja y así vemos rosas blancas, amarillas, rojas, mientras la naranja es simplicísima, es naranja y nada más, es naranja per se y per accidens, si se me permite la licencia ontológica. 

Esta reflexión insustancial y absurda surge a propósito de Charles Chaplin en el 30 aniversario de su muerte. El pequeño Chaplin era tan pobre que por Navidad sólo recibía una naranja como obsequio; así lo recuerda su hija Geraldine y así lo recoge Luis María Anson hoy en la tercera de El Cultural de El Mundo.  

¿Qué vería en la naranja el niño Charles?, ¿qué haría con ella?, ¿en qué medida contribuyó al desarrollo de su genio creador? No lo sé. Pero aventuro que quizá guarde alguna relación la creatividad con la profundización en el ser de las cosas, que incluye no sólo lo que las cosas sean en sí sino lo que son con relación a Adán que las nombró y lo que son para nosotros que las usamos, también y sobre todo en ese preciso instante en que los días no nos parecen azules sino verdes, negros o naranjas, como el cielo de la Sevilla Reinventada de Toi 

Y eso sin caer en el error de pensar que “todo depende del color del cristal con que se mire”, sabiendo que el cristal es cristal y el color es color, pero que a veces necesitamos jugar a ser Dios y divertirnos o expresar nuestra confusión cambiando el orden y la utilidad de las cosas que nos fueron dadas, como tan bien saben hacer los niños cuando aún son pequeños, y más los niños pobres, como haría el pequeño Charlie con su naranja, seguro, antes de comérsela aunque tuviera hambre o precisamente por ello. Lo que supo seguir haciendo de mayor.

En eso, quizá, consista el Arte.  

5 comentarios

  1. No me gusta Chaplin…

    Pero venía a felicitarte el Santo Patrón y desearte que seas una excelente profesional (y una ejemplar Filotea).

    Pero no me gusta Chaplin.

    (las naranjas sí).

    +T.

  2. ¿Cómo has podido resistirte a la diatriba de dos entradas más abajo? ¿Estabas enfermo? Me preocupa… :-)

  3. Gracias por la felicitación. Muchas.

  4. Por si no lo conoces, te pongo este enlace de Compostela donde se recoge el precioso poema de Peñalosa: Receta para hacer una naranja (http://compostela.blogspot.com/2007/09/una-naranja.html)

  5. Gracias por la referencia, Alfonso. Es precioso.

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