• Puente de mando

    Cristina Abad. Sevilla. (España)
  • Carta de navegación

  • Sin Perdón

    -Si le he dicho que no, no ha sido por que tenga marcas en el cuerpo y en la cara.

    Lo que le dije la otra mañana de que se parecía a mí no es verdad. Usted no es fea como yo, sólo que ambos tenemos cicatrices.

    Usted es una mujer muy hermosa y si quisiera un servicio gratis la elegiría a usted antes que a las otras dos. Sólo que no puedo… por respeto a mi esposa.

    -¿Su esposa?

    -Si, verá…

    -Es digno de admiración por ser fiel a su esposa. He conocido a muchos hombres que no lo son.

    -Sí, supongo que sí.

    -¿Ella vive en Kansas?

    -Sí…, sí. Se ha quedado cuidando a mis hijos.

    (William Manny -Clint Eastwood- a la prostituta marcada por dos vaqueros cobardes).

  • Morfeo a Neo en Matrix

    "Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."

El batiscafo de tu abismo

Renovarse o morir. No sé si será la proximidad del fin de año con sus espejismos de mejora, que quiero aplicar nuevos conocimientos técnicos recientemente adquiridos, o que me he cansado de que me pregunten qué cosa es un batiscafo. La cuestión es que cambio de imagen y aprovecho para introducir la banda sonora de mi blog.

La foto de la cabecera pertenece al batiscafo Trieste.

Un batiscafo es un pequeño vehículo sumergible especialmente diseñado para llegar a grandes profundidades bajo el océano y capaz de soportar la enorme presión del agua.

El batiscafo fue inventado por Auguste Piccard y la primera inmersión, sin tripulantes y con piloto automático, se llevó a cabo en aguas del archipiélago de Cabo Verde en 1948 y estuvo a cargo del batiscafo FNRS-2. Con él se logró descender a 1.080 m de profundidad.

A partir de entonces se realizaron numerosas pruebas y mejoras y en septiembre de 1953 Piccard y su tripulación lograron descender a 3.150 m con el nuevo batiscafo Trieste, construido en Italia, que en 1959 logró los 5.486 metros de profundidad y, un año después, los 10.916 m en aguas de Guam, un récord que jamás ha vuelto a ser igualado por ningún otro aparato tripulado o sin tripulación.

Os dejo con The Beattles y su ”Yellow Submarine”:

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