• Puente de mando

    Cristina Abad. Sevilla. (España)
  • Carta de navegación

  • Sin Perdón

    -Si le he dicho que no, no ha sido por que tenga marcas en el cuerpo y en la cara.

    Lo que le dije la otra mañana de que se parecía a mí no es verdad. Usted no es fea como yo, sólo que ambos tenemos cicatrices.

    Usted es una mujer muy hermosa y si quisiera un servicio gratis la elegiría a usted antes que a las otras dos. Sólo que no puedo… por respeto a mi esposa.

    -¿Su esposa?

    -Si, verá…

    -Es digno de admiración por ser fiel a su esposa. He conocido a muchos hombres que no lo son.

    -Sí, supongo que sí.

    -¿Ella vive en Kansas?

    -Sí…, sí. Se ha quedado cuidando a mis hijos.

    (William Manny -Clint Eastwood- a la prostituta marcada por dos vaqueros cobardes).

  • Morfeo a Neo en Matrix

    "Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."

No imaginas lo que esconde una nevera vacía

“La hierba, para las vacas” -renegaba yo mirando los restos de cardos y judías verdes del frigorífico mientras buscaba sin éxito materia prima con que prepararme un bocata.

A mediodía comenzábamos nuestro travelling por la Historia del Cine en casa de Ángela. Esperaba estudiantes de últimos cursos de Periodismo, como ella, y apuré el tiempo en el trabajo. Íbamos a ver Amanecer, de Murnau.

A las tres menos diez salí con el propósito de parar en el primer bar que encontrara para tomar una tapa y una cerveza exprés. Me acordé de la abacería que hay cerca de la oficina en la que Mariluz y yo hemos tomado cañas en alguna contada ocasión.

El bar es pequeño, de madera, con corchos de botellas de vino en un expositor y objetos antiguos que decoran las paredes. Al otro lado de la barra, dos camareros talluditos: uno alto y otro bajo, uno del norte y otro del sur. A este lado, un habitual, con acento “fino”, amigo de los camareros, y tres cuarentonas que, al parecer, se reían más desde que había llegado la última de ellas, como observó el camarero alto. 

-Buenas tardes, ¿qué es lo que preparan más rápido?

-Pues todas las tapas tardan lo mismo…

-Es que tengo prisa y necesito comer en diez minutos.

-Un bocata de jamón y queso, calentito.

-Ah, muy bien.

-Mujer -tercia el amigo mientras deja libre su banqueta-, siéntese aunque sean diez minutos. Que le va a sentar mal…

-Muchas gracias -saco mis apuntes de cine y me enfrasco en la lectura, interrumpida por algún sorbo de cerveza.

-…” al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar” –dice el paisano.

-Eso es de Machado –responde el camarero alto.

-En efecto.

-De Antonio.

-No, de Manuel.

-No, hombre, no, de Antonio.

-Eso creen todos. Es de Manuel. Manuel era mejor que Antonio, ya lo decía Borges: “¿Dice Ud. Antonio Machado? No sabía que Manuel tenía un hermano”. 

(Orígenes del cine…se equivoca, es de Antonio… zoótropo… praxinoscopio… Borges… Edison… Lumière… ”Viaje a la luna”, de Méliès). Alzo la vista disimuladamente. Llega mi bocata.  

-Perdón, señorita, pero ¿no empezará a estudiar eso ahora, no?

-No, -río- no estudio para examinarme. Estoy leyendo. De todas formas sienta bien eso de que crean que una todavía está estudiando.

-No es pa’menos.

-Muchas gracias.

-Y si no es mucha curiosidad, ¿qué lee?

-Son apuntes de historia de cine, para un cine-forum.

-¿En el Colegio de Médicos?

-No, en casa de una amiga.

-Antes había cine-forum en el Colegio de Médicos. Eran muy interesantes, ¿verdad fulano? -El camarero asiente.

-¿Y cuál es la película?

-Amanecer, de Murnau, un cineasta alemán de los años 20. Es muy buena. Es muda.

-Ya decía Chaplin, que, desde que acabó el cine mudo, el cine ya no es cine.

-Tenía razón Chaplin en cierta medida.

-¿Ve esa máquina de cine de ahí arriba? Con esa máquina se han rodado varias películas.

-¿En serio?

-Y tanto. 

Me sumerjo en los folios. (Ochenta años del estreno de la película… Fox… Lo mejor, la movilidad de la cámara, la modernidad de las imágenes…).  

-A ver, fulano, a lo nuestro. Entonces qué hacemos con el número “pi”. Y con los números…(aquí pierdo el hilo de la conversación).  

(…Basada en la novela “Pasaporte a Tilsit”…equilibrio entre expresionismo y naturalismo).  

Son las tres, apuro la cerveza, y…  

-Miren, yo me tengo que marchar, pero me está dando hasta pena. Porque me muero de la intriga. Estas no son conversaciones típicas de bar, ¿no?: el número pi, Machado, Borges… 

-¡Uy, es que Ud. no sabe lo que se cuece aquí!

-Pues a ver si vengo otro día y me entero.

-Venga cuando quiera. Nosotros, encantados. 

Y se despiden dándome la mano, muy caballerosos los tres.

Cruzo el parque rauda. La plaza de España parece irreal contagiada de la tibieza del sol de noviembre. Me acuerdo de la historia de Pumar de Paco Sánchez, y pienso que ya tengo cómo comenzar la sesión para estos alumnos de quinto de Periodismo que pronto no tendrán tiempo para descubrir las historias que se esconden dentro de una nevera vacía.

Llego a casa de Ángela. Estamos las dos solas. Bueno, no importa. 

Al poco suena el timbre. Son dos amigos. Ella trabaja como dependienta en una zapatería y él en el sector de la automoción. Es amante de los coches antiguos y de Granada. “Allí encuentras bares por todas partes donde lo mismo tocan jazz que te recitan un poema. Es mágica Granada”. Me enseña fotos del primer Ford de la Historia y se emociona con las imágenes del arranque del film. “¡Vaya Mercedes!”.

Pienso en los camareros. Al final no han venido estudiantes de Periodismo, pero los cuatro –Ángela, el experto en automoción, la dependienta y yo- enmudecemos por igual ante la belleza fílmica de “Sunrise”.

5 comentarios

  1. Qué gozada. Gran entrada -y con una prosa excelente- a favor de la cultura general, que pueden tener una dependienta, un vendedor de coches, o un camarero, y contra las sectas intelectualoides. Refrescante, Cris, refrescante.

  2. Gracias. Así fue, tal y como lo cuento. La gracia está en el suceso. Supongo que en otros países es más frecuente encontrar gente así. Aquí, no. Aprendí una gran lección el otro día.

  3. ¿Es la antigua abacería de san lorenzo, en la calle santa rosa? aaaaah. increíble. pide queso con miel.-

  4. Lo es. Pediré queso con miel a condición de que vengas conmigo.

  5. desde luego te pasan unas cosas…. y las cuentas tan bien…..

Escribe un comentario