Revisitar a Tarkovski

Vuelvo estos días a la lectura de un libro que marcó mi etapa universitaria: Esculpir el tiempo, la autorreflexión del cineasta ruso Andrei Taskovski sobre su modo de entender el cine.

Regresar a los libros que nos enamoraron genera cierta inquietud, porque existe el temor a que nos defrauden y uno entonces duda si es que idealizó aquel texto cuyas virtudes quizá tenga que poner ahora en entredicho, o, más bien, es que a la vuelta de los años ha perdido el lector la frescura y la capacidad de asombro de su primera o segunda juventud.

El reencuentro se produjo hace unos meses en la FNAC mientras buscaba ¿Qué es el cine?, de André Bazin, por indicación de una amiga periodista, y por unos momentos sentí la misma codicia de Gollum al contemplar el Anillo.

Bazin no me subyugó especialmente, pero Tarkovski ha vuelto a despertar en mí aquella emoción primigenia ante la fuerza poética de los fotogramas de La Infancia de Iván, Andrei Rublev o Sacrificio en la oscuridad del salón de actos de la escuela de Arquitectura de la “Navarrensis”, que no es otra cosa que filocalía.

Destaco algunos párrafos en los que el director, del que Bergman dijo que sus películas eran como milagros, explica su particular enfoque del lenguaje cinematográfico:  

“En el cine lo que más me atrae son las interconexiones poéticas que se salgan de la normalidad. La lógica de lo poético. En mi opinión esto es lo que mejor corresponde a las posibilidades del cine, la más verídica y poética de todas las artes.

                                                      . 

En cualquier caso esto me resulta más cercano que la dramaturgia tradicional, que une las imágenes por la evolución lineal, lógica y consecuente del tema. Una interconexión de los acontecimientos así, tan cuidadosamente “exacta”, suele surgir por una fuerte influencia del frío calculo y de las reflexiones de tipo especulativo. Pero aun cuando esto no fuera así y el tema estuviera determinado  por sus actores, siempre suele resultar que la lógica en la secuencia de las imágenes resulta de una banalización vital, en sí mucho más compleja (…).

                                                    . 

Hay (…) otra posibilidad de sintetizar material fílmico, una posibilidad en la que lo más importante es representar la lógica del pensamiento humano. En este caso será ella la que determine la secuencia de los acontecimientos y su montaje, que transforma las partes en un todo.

                                                     . 

La génesis y la evolución de los pensamientos responden a leyes especiales. Para poder expresarlas, a veces hacen falta formas que se diferencien netamente de estructuras lógico-especulativas. En mi opinión, la lógica poética está más próxima a las leyes de evolución de los pensamiento y a la vida en general que a la lógica de la dramaturgia clásica. Pero, desde hace muchos años, el drama clásico se suele considerar el modelo único para expresar conflictos dramáticos.

                                                      . 

Para el arte, las posibilidades más ricas resultan indudablemente de aquellas relaciones asociativas en las que se funden las valoraciones racionales y emocionales de la vida. Y es una pena que el cine aproveche muy rara vez estas posibilidades, pues este camino promete mucho más. Contiene una fuerza interior capaz de romper, de hacer “explotar” el material del que está hecha una imagen”.

6 comentarios

  1. Cris, el jueves viene Alberto Fijo a la facultad, a las cinco, si te interesa te digo el aula… y el viernes, dors y julio! en el paraninfo a las ocho (hemos puesto menos cuarto en los carteles pa que haya formalidá… ¡¡¡Escápate!!!

  2. Es en el aula Magna de filología: 201. (Lo de Fijo, digo…)

  3. Una pregunta a Rocío, si no te importa Cris: ¿de que hablará Alberto Fijo? Thanks!!!

  4. Ummm, me lo has quitado de la boca… :-)
    Ro, a lo de d’Ors “fijo” que voy. A lo de Fijo… no tanto. Me encantaría pero colisiona con otra actividad, aunque por muy poco. Si empezara un poquitín más tarde llegaría a tiempo. Supongo que la hora no está adelantada “por la formalidá”. Dime que sí, dime que sí…

    Otra pregunta para Merl aprovechando el tam-tam. ¿Te ha llegado el programa del Congreso de Cultura y Racionalidad de la Unav que te mandé?

  5. No me gusta el texto; teoriza excesivamente, sobran palabras.

    Su cine sí. El Rublev es una obra maestra; El Sacrificio, otra.

    Evidentemente se trata de “otro” cine.

    Con la muerte de Bergman se ha cerrado un capítulo “metafísico” de la historia del cine. No sé si habrá quien lo retome.

    +T.

  6. Fijo que hablará de cine… “cuatro directoras en un mundo desorientado”, creo que se llama la conferencia, que va a ser toda una experiencia…

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