• Puente de mando

    Cristina Abad. Sevilla. (España)
  • Carta de navegación

  • Sin Perdón

    -Si le he dicho que no, no ha sido por que tenga marcas en el cuerpo y en la cara.

    Lo que le dije la otra mañana de que se parecía a mí no es verdad. Usted no es fea como yo, sólo que ambos tenemos cicatrices.

    Usted es una mujer muy hermosa y si quisiera un servicio gratis la elegiría a usted antes que a las otras dos. Sólo que no puedo… por respeto a mi esposa.

    -¿Su esposa?

    -Si, verá…

    -Es digno de admiración por ser fiel a su esposa. He conocido a muchos hombres que no lo son.

    -Sí, supongo que sí.

    -¿Ella vive en Kansas?

    -Sí…, sí. Se ha quedado cuidando a mis hijos.

    (William Manny -Clint Eastwood- a la prostituta marcada por dos vaqueros cobardes).

  • Morfeo a Neo en Matrix

    "Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."

Días verdes de hospital

Enrique me apremia a añadir algo a las blancas noches de hospital. Le resulta inquietante esta vigilia prolongada. Añadiré algo para su sosiego en medio del trajín postoperatorio. Días verdes.

Verde quirófano en las batas y calzas de la UCI, en las horas de visita depauperadas, en los partes médicos racionados y circunspectos, en los pasillos como salones de los pasos perdidos, con su eco apresurado y desparejo como una arritmia.

Mi bajada a los infiernos, dice papá. Yo lo dejo en una estancia breve –apenas dos días, casi una eternidad- en el purgatorio. Porque verdes son también la esperanza y las alas de los ángeles de manos curativas que por aquí pululan envueltas en vendajes, sondas, sonrisas y viáticos.

Luego, una antesala todavía con el yugo del gotero, dando vueltas a esta planta cuarta. Ganando el jornal del alta hospitalaria. Y al fin, el cielo.

(Gracias a todos por vuestras oraciones y vuestro cariño. Dentro de unos días me iré fuera y no sé cuándo podré conectarme a internet).

7 comentarios

  1. ¡Hola! Un breve alto en el camino estudiantil para decirte “¡hola!”.

  2. Nos dejas mucho mejor ahora. Gracias.

  3. Ánimo. Confío en las conexiones wi-fi. No nos dejes a palo seco.

  4. Desde luego que nos dejas mucho mejor. Tu prolongada ausencia empezaba a ser angustiosa. Un beso y una oración.

  5. Tranquilo. Estos dos meses estoy de sequía. Ya me gustaría que fuera lo contrario pero el Guadiana tiene sus caprichos, y entre mis estancias fuera de Sevilla, la falta de internet y los postoperatorios, el caudal de noticias disminuye drásticamente. Acaba de resurgir por unos instantes. Espero colgar una entrada de vez en cuando pero no prometo nada.

    Se agradecen muchísimo las oraciones. Mi padre va fenomenal.

  6. mucho ánimo…y menos mal que viajar en batiscafo nos permite tenerte cerca aunque sea a distancia ;)
    Abrazotes y cuenta con mi oración

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