• Puente de mando

    Cristina Abad. Sevilla. (España)
  • Carta de navegación

  • Sin Perdón

    -Si le he dicho que no, no ha sido por que tenga marcas en el cuerpo y en la cara.

    Lo que le dije la otra mañana de que se parecía a mí no es verdad. Usted no es fea como yo, sólo que ambos tenemos cicatrices.

    Usted es una mujer muy hermosa y si quisiera un servicio gratis la elegiría a usted antes que a las otras dos. Sólo que no puedo… por respeto a mi esposa.

    -¿Su esposa?

    -Si, verá…

    -Es digno de admiración por ser fiel a su esposa. He conocido a muchos hombres que no lo son.

    -Sí, supongo que sí.

    -¿Ella vive en Kansas?

    -Sí…, sí. Se ha quedado cuidando a mis hijos.

    (William Manny -Clint Eastwood- a la prostituta marcada por dos vaqueros cobardes).

  • Morfeo a Neo en Matrix

    "Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."

Mudanzas

Llega el día señalado en el almanaque, como decimos por el sur con resonancias beréberes. Se aviene como una sentencia o un diagnóstico fatal y es preciso recogerlo todo deprisa, como si fuera a pasar de un momento a otro el ángel exterminador; iniciar este éxodo, aunque sea transitorio, como muestra fehaciente de la pascua que vivimos.

Vaciar una habitación es deshabitarla y esa contradicción in terminis nos pone de bruces frente a la contingencia. Donde estaba la huella de una presencia ahora no queda más que el vacío, como un quirófano antes del parto, como la casa del difunto después de retirar el cuerpo y las cosas queridas.

Las mudanzas son ensayo del juicio particular. Apremian a otro cambio y dejan en el alma un vago presentimiento. Y uno no tiene más remedio que vaciar armarios y cajones, afrontar el desorden, la negligencia, los papeles culpablemente retrasados, los seres a los que no se amó bastante y que a pesar de todo aún sonríen desde la fotografía, el paso del tiempo que agosta las hojas de periódico recortadas. Y hay que decidir qué sirve y qué no sirve para continuar adelante. Y cada decisión es un desgarro. Y se tarda demasiado…

Después del traslado voy más tarde hoy al trabajo, a la hora exacta en que recoge sus pertenencias el mendigo de los bajos de Valparaíso. Desde la calle contemplo los tres paraguas que le resguardan cada noche del relente, las maletas ordenadas, los cartones de siempre. Todo doblado litúrgicamente.

Y me da envidia su desposesión y esa naturalidad para vivir al día y con lo puesto.

11 comentarios

  1. ¡¡¡Uuuufff!!! Junio y sus presagios. Por suerte esta casa en el aire sigue donde estaba. Yo vengo esta tarde y te aquí te encuentro, ¡voilá! Te acompaño en el pesar del pasar de un lado a otro. Y por cierto, muy bueno lo de deshabitar la habitación.

  2. Es sólo un cambio estival pero siempre esa extraña sensación.

  3. realmente es un despojo. Suena como a caracol al que le han devuelto a su caparazón tras una cómoda estancia, y con él le hayan recordado su itinerante existencia.

  4. Yo la viví al irme de Pampaluna, definitiva, y te da un escalofrío…

  5. Le tengo pánico a las mudanzas!

    Es de familia: Mi padre y mi abuelo y mi bisabuelo se iban de casa cuando había pintores o tocaban reparaciones. Y una mudanza era ya el colmo.

    Terrible porque soy estático-acumulativo y el volumen de libros, papeles y cachibaches pios e impios me crece a razón de metro cúbico mensual…o más.

    Y, encima, tengo aves agoreras que me avisan:- “El dia que tengas que mudarte, te vas a enterar”.

    Yo no les digo que tengo planeado invitarlas a la mudanza, para que participen del acontecimiento.

    +T.

  6. Perdona bonita pero ya no se dice “almenanque”; que ahora se dice “candelario”.

    Efectivamente la trashumancia del mendigo es más desapegada (aunque mejor no se lo expliques a él).

  7. Estático-acumulativo! Yo también me apunto!

  8. Sí Jmn, evitaré explicárselo al mendigo. Yo también soy estático-acumulativa de natura pero mi condición nómada de los últimos años me va desposeyendo.

  9. Es que estás cada vez más dentro del Castillo…y por eso.

    +T.

  10. El nomadismo me acompaña desde la cuna. Ya expliqué en alguna ocasión lo complejo que me resulta responder a la inocente pregunta: ¿de dónde eres? La contrapartida es que en mi cabeza no encajan boinas localistas.

  11. “Mi padre fué un arameo errante…” etc. Dt 26,5

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