El patio de mi casa es inglés y particular por su condición de privado. Ello no impide que cuando llueve se moje al igual que todos los demás patios del mundo, como bien sabemos gracias a la pedagógica canción infantil.
La condescendencia divina ha dispuesto que llueva igual sobre justos e injustos pero eso no significa que lo haga con idéntica intensidad en todo el orbe. La moralidad o inmoralidad no es propiedad de los lugares sino de los seres humanos, aunque se afirme con rotundidad en exceso tópica que jienenses y extremeños no conocen pecado original.
Cada sábado desde hace un año barro el patio inglés de mi casa y con él los lodos que he ido acumulando a lo largo de la semana. Ya que tengo una escoba de esas antiguas, una escoba fetichista, que ya la quisieran para ellos Los Pirex, barro todo lo que puedo y con todas mis fuerzas.
Hasta ahora el patio inglés sólo despertaba en mí intereses higiénicos. Pero anteayer iba canturreando “Yellow Submarine”, que va a ser el himno de este Batiscafo, y me parecía que hacía un maravilloso día nublado, muy british, y empecé a preguntarme porqué el patio inglés se llama patio inglés, cuál es la razón de que lo limpie precisamente yo que en agosto me iré a Londres y por qué este año precisamente buena parte de mis intereses culturales han girado en torno a Chesterton, Evelyn Waugh, Dickens, etc. Synergies again…
And our friends are all on board
Many more of them live next door
And the band begins to play
We all live in a yellow submarine.
Tralará. Barro mi casita. Ya he aprendido que el patio inglés es una solución arquitectónica cuya función es iluminar zonas sombrías de los edificios.
Para sombrío el estado del idioma. En mi entorno me miran con guasa: no querrás arreglar en mes y medio lo que no hiciste en “n” años… (se dice el pecado pero no su número). No, claro, no lo pretendo, pero también sería una cretina si no aprovechara la ilusión que me hace atravesar el Canal de la Mancha.
Así que llevo varias tardes dedicando algunas horas al estudio del inglés. Me he agenciado una gramática, leo, audio y video (léase con suave asento en la “e”) la web de la BBC, y me enchufo pelis en V.O. subtituladas en inglés, por prescripción facultativa.
Ayer tarde noté los primeros efectos secundarios. Bueno, los padecimos mi madre y yo. Ella terminó con ciática y yo con jaqueca. Como es buena, nunca sospechará cuál fue el origen de su dolor pero yo sí porque no debe ser nada recomendable permanecer una hora en ángulo de cuarenta grados con dos pares de gafas sobre la nariz para leer subtítulos.
La culpa fue mía por empeñarme en ver “El halcón maltés”, de John Huston. Empezamos con buen pie pese a la celeridad de los diálogos nasoamericanos, pero al cabo de media hora we were lost. Decidimos cambiar a la hitchcockiana “Rebeca”, pero carecía de subtítulos. Volvimos a Humphrey y Mary Astor y al cabo de diez minutos sacamos bandera blanca y nos pasamos al bando enemigo como viles traidoras, momento que a mi progenitora le sobrevino la ciática o el orgullo herido de hija de Mary Ward educada en inglés desde los tres años, y se acostó.
Fue una lástima porque al terminar concluí –la cosa es justificarse- que la película era difícil de seguir hasta en el idioma madre de una y terca like a mule lo intenté de nuevo con “Extraños en un tren”, con satisfactorios resultados. Todo antes que desanimarse.
Archivado bajo: Cinema Paradiso, Cuaderno de bitácora
"Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."
Batiscafo again! Contando historias surrealistas. Sigue, please.
¿Cruzas el canal de la Mancha? What a good luck!! Enjoy to the full, que diría my teacher, jeje
Tu patio inglés tiene muy buena pinta, yo tengo un patio interior con menos glamour. ¿Tu abuela era inglesa?
Ja, ja. Mi abuela no era inglesa, no, pero mi madre estudió en Las Irlandesas, y su fundadora es Mary Ward.
Sí, Bego, me voy a Londres si Dios quiere. Antes hay que resolver alguna cosilla…
¡Ah!
Mi inglés es intuitivo y grosso modo, de “yes father” y “of course” para todo. Me apaño con subtítulos si no hay más remedio, pero odio la ascética mortificante mezclada con la expasión.
Y como esto de la confusión babélica se va a resolver finalmente (in die irae, die illa), me lo tomo con paciencia y espero.
…pero siento, ay!, no poder leer entendiendo tantas cosas desde Chaucer a Vaugh.
Sunt litterarum lacrímae!
Todo antes que desanimarse. Tralará.