• Puente de mando

    Cristina Abad. Sevilla. (España)
  • Carta de navegación

  • Sin Perdón

    -Si le he dicho que no, no ha sido por que tenga marcas en el cuerpo y en la cara.

    Lo que le dije la otra mañana de que se parecía a mí no es verdad. Usted no es fea como yo, sólo que ambos tenemos cicatrices.

    Usted es una mujer muy hermosa y si quisiera un servicio gratis la elegiría a usted antes que a las otras dos. Sólo que no puedo… por respeto a mi esposa.

    -¿Su esposa?

    -Si, verá…

    -Es digno de admiración por ser fiel a su esposa. He conocido a muchos hombres que no lo son.

    -Sí, supongo que sí.

    -¿Ella vive en Kansas?

    -Sí…, sí. Se ha quedado cuidando a mis hijos.

    (William Manny -Clint Eastwood- a la prostituta marcada por dos vaqueros cobardes).

  • Morfeo a Neo en Matrix

    "Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."

Esclerosis democrática

La presentadora insistía a los contertulios: “Hablemos del mapa del hoy, no del de mañana”. El mapa de hoy es azul casi entero. Parece el océano en lugar de tierra firme. Mar voluble, sujeto a fuertes marejadas. Expresionista. 

Hoy azul, mañana rojo. Duele este empeño en las dos españas. Pero, ¿qué dos españas? La de los votos y la de los escaños; la de la ciudadanía y la de la burocracia; la de la soberanía popular y la de los pactos post-electorales; la de la democracia y la de su perversión.

Hoy azul, mañana rojo. Carpe diem! Y del expresionismo al surrealismo. Hoy todos contentos: unos por los votos, otros por los escaños; unos pensando en esta noche, otros en la de mañana. Todos ganan.

Al parecer, somos los electores los únicos que mantenemos el compromiso para los próximos cuatro años. A esto se reduce la soberanía popular: votamos a un partido -por convicción, por mal menor o por revanchismo- y al final acabamos sometidos a la dictadura del pacto y las minorías.

4 comentarios

  1. Es curioso. Tu lamento aplicado a Navarra (o a Baleares, o a Sevilla) puede sonar pro PP. Y aquí en Canarias (donde soy yo quien se lamenta) suena y es pro PSOE. Es un tema muy interesante y no creo que admita una sola valoración. Al final, se vota para que alguien gobierne, y si el más votado no puede… Ahora pactarán y se “repactirán” todo lo “repactible”. ¡Que les aproveche!

  2. ¡Ay, Navarra!

  3. Anacó, los dirigentes de los partidos más votados en Navarra tienen la oportunidad de demostrar que les mueve el amor al bien común. De su decisión magnánima o mezquina (por decir algo suave) dependen el futuro y la libertad de su tierra. Ojalá triunfe la sensatez.

    Y, sí, Carlos, tiene varias lecturas porque el problema es la ley electoral que siempre beneficia al partido que gobierna. De las deficiencias de la ley electoral se quejan todos menos el que sube. Ese está encantado. Y entonces, ¿quién le pone el cascabel al gato? Esto no es una democracia. Es una partitocracia.

  4. Pues ojalá me equivoque, pero me temo que ganará la mezquindad, por no decir otra cosa. Y es que la cuadrilla de políticos que tenemos son unos mediocres y son funcionarios de la política, esto dicho en su peor sentido. Tienden a perpetuarse en la misma, pues normalmente no tienen otra cosa que hacer. Lo del servicio a la sociedad, salvo excepciones, ni lo recuerdan. Pobre España.

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