• Puente de mando

    Cristina Abad. Sevilla. (España)
  • Carta de navegación

  • Sin Perdón

    -Si le he dicho que no, no ha sido por que tenga marcas en el cuerpo y en la cara.

    Lo que le dije la otra mañana de que se parecía a mí no es verdad. Usted no es fea como yo, sólo que ambos tenemos cicatrices.

    Usted es una mujer muy hermosa y si quisiera un servicio gratis la elegiría a usted antes que a las otras dos. Sólo que no puedo… por respeto a mi esposa.

    -¿Su esposa?

    -Si, verá…

    -Es digno de admiración por ser fiel a su esposa. He conocido a muchos hombres que no lo son.

    -Sí, supongo que sí.

    -¿Ella vive en Kansas?

    -Sí…, sí. Se ha quedado cuidando a mis hijos.

    (William Manny -Clint Eastwood- a la prostituta marcada por dos vaqueros cobardes).

  • Morfeo a Neo en Matrix

    "Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."

Mirarán al que traspasaron

 

Motivos de mi silencio: el domingo me quedé prendida en las bambalinas de La Paz; el miércoles encontré abrigo a los pies del Cristo de Burgos; y el viernes de madrugá me perdí definitivamente en el vértice de las tres lágrimas de la Macarena. En medio, lluvia y amistad a raudales.  

Ahora que clama el cielo, que vamos todos golpeándonos el pecho, como aquella tarde, repitiendo con Longinos “verdaderamente era el hijo de Dios”, ahora que he vuelto a casa tras dejar al Cachorro en los brazos piadosos de La Magdalena, puedo contar algo de lo vivido. 

Esta mañana, en la esquinita de Francos con la Cuesta del Rosario, el capataz del Cristo de Los Gitanos advertía a los costaleros antes de la levantá: “despasito, que el Señor va dormido”. Me conmovió la ocurrencia ante un Nazareno aferrado recia y vigorosamente a la cruz. Pero hace unas horas fui a los oficios a La Caridad, que es el mejor sitio donde se puede ir a unos oficios de Viernes Santo. 

Fui allí para consolarme de no haber visto ayer La Quinta Angustia. En el retablo de El Entierro de Cristo, también de Pedro Roldán, el Señor, como Lázaro, duerme. Cantaba el coro el Stabat Mater. La Virgen, como flor ajada, iuxta crucem lacrimosa, junto a José de Arimatea, Nicodemo, la Magdalena, San Juan y las santas mujeres. 

La llaga de Cristo en su cuerpo gris me contemplaba y yo no podía apartar la vista de ella. El sacerdote recordó las últimas palabras de Cristo: “Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu”. Y añadió: “dando un fuerte grito, expiró”. Por si hubiera alguna, la prueba médica: “fluxit aqua et sanguine”. ¡Qué misterio! Dios hecho hombre muere como uno de nosotros. 

“Mirarán al que traspasaron”. No sé porqué pero no puedo dejar de contemplar la herida de su costado.Pesa el cuerpo de Jesús con el peso de los pecados de todos los tiempos, pesa la losa que depositan sobre la tumba prestada. 

Contemplo a la derecha de la nave el cuadro inmenso de Murillo que lleva por título “Dar de comer al hambriento”. Y me pasmo al ver a las figuras también absortas. Hoy no miran a Jesús que multiplica los panes y los peces. Hoy se adentran en la llaga del costado del Cristo yacente del retablo, que se abre como un pan generoso y vivificador.

11 comentarios

  1. ¡Bien por el capataz!
    ¡Y eso de poder decir: venga, me voy a misa al lado del cuadro de Murillo! ¡Quien tuviera un cuadro de Murillo cerca!
    Entre Cuaderno de vísperas y este blog, podemos entrever algo de la Semana Santa de Sevilla los que no la conocemos.

  2. Una de las virtudes de Sevilla es que ante contratiempos como la lluvia iconoclasta nos quedan lugares como la Santa Caridad. Yo estuve allí en los oficios un Jueves Santo, y ciertamente es el mejor sitio, supongo que mejor aún para los del Viernes. Ese retablo del gran Roldán es impresionante, la iglesia toda en realidad, y el espíritu flotante de don Miguel de Mañara.

  3. Jooo qué bonito todo lo que dices. Me encanta haber sido parte de la lluvia y amistad a raudales.

  4. Precioso…aqui tambien hemos sufrido los estragos de una deseada lluvia concedida a deshora, procesiones que se quedan en casa o se recojen a paso ligero bajo el aguacero…y todos pensando “¿Que nos irá a dar Dios cuando nos pide esto?”

  5. Y la Vigilia de esta noche, tanto en La Caridad como en la Catedral, es impactante. Lo recomiendo.

  6. Un Murillo no, un Murillo por cada una de las obras de caridad. Profundo sentido el que tiene la palabra ‘caridad’, a años luz de la manoseada ’solidaridad’.

    Fíjate, hará unas tres semanas, en aquel fin de semana en que nos mostraste recovecas calles de tu Sevilla, pudimos esperar la entrada del paso de “El Baratillo” y su hermandad en esta Iglesia de la Caridad. Pequeñita, recogida, familiar… pero casi propia. El incienso, el olor de la cera candente de las velas azulonas, el Salve Regina cantado… todo nos hablaba de lo que estaba por acaecer.

    En mi Castilla natal y vital vivimos la semana más santa del año de forma diferente a vosotros, nuestros hermanos del sur. Recogimiento, silencio, acompañamiento, rostro cubierto, tambor sordo y retumbante, pies descalzos, frío intenso…

    Ahora es momento de espera contenida, de tierra sin Dios.

  7. En el Norte no ha llovido, así que las procesiones no han tenido ningún problema. Pero yo no voy. Desde que estuve hace años en Sevilla, decidí no acercarme a estos pastiches de pasos que hay en Bilbao (salvo dos o tres excepciones). No quiero que se me confunda el recuerdo imborrable de aquel jueves santo sevillano.

  8. Valea, me acordé de vosotros en la salida de El Baratillo. Fui con Amanda, una amiga filósofa suiza (bueno, medio suiza medio riojana) y se quedó sobrecogida. Ahora andamos a vueltas con la definición de piedad y su relación con la compasión y la misericordia. A ver dónde paramos.

    Por ahí vi también a Pilar, que estaba en su salsa, pero ella no me vio a mí.

    Peter, yo tomé la misma determinación cuando vi los pasos de Pamplona. Está claro que cada uno es bueno en lo suyo.

  9. Compostela y Mil Puertas, os sigo. Gracias por la visita. Valea, ya he visto que has abierto blog.

  10. Sí, abrí blog. La culpa es tuya y sólo tuya. Estoy tan cansado de la situación de insulto y palabra alta que se da en la vida pública de este país que descubrir un blog que navega por otras rutas ha hecho que mi rumbo también se altere.

    A si que habrá que ponerse manos a la obra si queremos colaborar en esas nuevas y poco navegadas rutas :D

  11. ¡Ah, estas son las cosas que merecen de verdad la pena! ¡¡Un aplauso!!

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