• Puente de mando

    Cristina Abad. Sevilla. (España)
  • Carta de navegación

  • Sin Perdón

    -Si le he dicho que no, no ha sido por que tenga marcas en el cuerpo y en la cara.

    Lo que le dije la otra mañana de que se parecía a mí no es verdad. Usted no es fea como yo, sólo que ambos tenemos cicatrices.

    Usted es una mujer muy hermosa y si quisiera un servicio gratis la elegiría a usted antes que a las otras dos. Sólo que no puedo… por respeto a mi esposa.

    -¿Su esposa?

    -Si, verá…

    -Es digno de admiración por ser fiel a su esposa. He conocido a muchos hombres que no lo son.

    -Sí, supongo que sí.

    -¿Ella vive en Kansas?

    -Sí…, sí. Se ha quedado cuidando a mis hijos.

    (William Manny -Clint Eastwood- a la prostituta marcada por dos vaqueros cobardes).

  • Morfeo a Neo en Matrix

    "Igual que los demás, naciste en cautiverio, en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia: despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme."

20.297

Hoy los termómetros tiritan de frío en las calles y las miradas asoman anhelantes por el embozo de las bufandas multicolores, con un brillo de ilusión.

Son las 9.50 de la mañana cuando una particular letanía emerge de la portezuela de un coche a medio cargar:

“Veinte mil doscientoooos noventa y sieeteeeee.
Tres milloneeees…deurooooos“.

¡Ah, era eso! ¡El Gordo! Otra vez me olvidé de comprar lotería, como el año pasado, como el anterior… Así no hay forma de que la suerte me acompañe.

La Providencia y el sentido común todavía vigente han permitido que el billete de lotería de este año siga llevando un motivo religioso: la imagen de la Natividad de Cristo, de Pedro Berruguete (s. XV).

Y para colmo de males, la fortuna se ha prodigado generosa y democráticamente por toda la geografía española: desde Vitoria a Santiponce pasando por los páramos sorianos.

Me solazo en esta confluencia de la gracia humana y divina que nos permite una tregua en los albores de la Navidad.

Sólo me duele el oído. Añoro la cuantisonancia de las pesetas, tan rubias, redondas y castizas; la métrica exacta de las letanías; el ritmo escolar de las salmodias de San Ildefonso.

Desde que están los euros, las cifras quedan suspendidas en la duda y se precipitan como el cumplimiento de un mal presagio.

“Veinte mil doscientoooos noventa y sieeteeeee (…)
Tres milloneeees…deurooooos“.

Y uno no puede evitar preguntarse si no será que ahora el Gordo pesa menos, como si Hacienda lo hubiera sometido a un régimen riguroso.

Una respuesta

  1. Preciosa entrada. Muy bien retratado el día.

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